La entrada masiva ejecutada a través del espigón del Tarajal ha provocado un auténtico revuelo en los juzgados de Ceuta, más aún con el ingreso de casos relacionados con agresiones sexuales: violaciones, tocamientos o acosos cometidos contra mujeres adultas y menores de edad.
El Juzgado está respondiendo con órdenes de entrada en prisión o expulsiones, pero socialmente la reiteración de estas situaciones ha terminado por impactar en una ciudadanía que se ha visto expuesta en lo emocional y desamparada ante la ausencia de pronunciamientos políticos.
Es el impacto más duro tras la entrada masiva que orquestó Marruecos.
Son agresiones sexuales que parecen haberse quedado enquistadas en el debate puramente local, sin una implicación o condena a las más altas instancias.
Las víctimas han sido en su mayoría marroquíes y las acciones atentatorias han sido perpetradas por sus propios compatriotas.
Investigaciones de la Policía y denuncias en el juzgado
La Policía Nacional, a través de la UCRIF, mantiene abiertas investigaciones en torno a unos hechos que superan a los denunciados.
Judicialmente constan 12 denuncias por casos de agresión sexual, la gran mayoría sin autor conocido. Fuentes policiales apuntan que son más, pero el problema es trasladar a las instancias pertinentes ese tipo de agresiones que gozan de ocultismo por vergüenza o marcaje cultural equivocado.
Las víctimas son marroquíes, pero también hay casos que han afectado a chicas de Ceuta. Así sucedió en la madrugada de este domingo, agentes de Seguridad Ciudadana de la Policía Local tuvieron una acción determinante auxiliando a una menor de edad que estaba siendo acosada en pleno centro de la ciudad.

Intervenciones constantes de las fuerzas de seguridad
Fue la altura de la calle Méndez Núñez en donde un viandante alertó a la Policía al ver a un individuo que perseguía a una chica con una actitud muy insistente, espetándole frases en árabe, violentándola e intimidándola con gestos de índole sexual.
La actuación de la Policía supuso la calma necesaria para esta chica, materializándose dicho servicio en la detención del implicado, quien opuso resistencia a la detención.
La Policía contó con apoyo de militares para detener a este marroquí, natural del Rif, que había accedido a Ceuta en la entrada masiva. Los agentes trasladaron a la menor hasta su domicilio con una crisis de ansiedad.
Casos graves judicializados
El caso más grave de todos llegaba este martes al juzgado. El detenido habría cometido presuntamente un delito de agresión sexual con penetración sobre una menor y un delito contra la salud pública dado que, además del hecho que derivó en el delito contra la libertad, obligaba a la chica a vender drogas.
El juez decretó su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza.
Ha habido otros casos de tocamientos que también se han resuelto con órdenes de entrada en prisión.

Fiscales sobrecargados
El aumento de este tipo de denuncias, sumado a los robos con violencia o agresiones con empleo de arma blanca tiene su consecuencia en la sobrecarga judicial.
La Asociación de Fiscales ha alertado de la "sobrecarga" de trabajo de los representantes del Ministerio Público durante la crisis de Ceuta, al tiempo que han avisado de que el refuerzo anunciado por la Fiscalía General del Estado (FGE) en el territorio será "insuficiente" si no se mantiene en el tiempo.
La entidad califica de "absolutamente excepcional" la situación vivida en Ceuta tras la entrada masiva de 80.000 personas procedentes de Marruecos entre el 30 y el 31 de julio, que provocó 83 muertos, lo que se traduce, en el ámbito de la Fiscalía, en una "multiplicación exponencial del trabajo y de las guardias del personal" destinado allí.
"Entre 70.000 y 80.000 personas han llegado a ocupar la ciudad en los últimos días, un número que en muchos casos permanece en el territorio sin que existan cauces ordinarios para su gestión. Se trata de una presión migratoria sin precedentes recientes sobre una ciudad de las dimensiones de Ceuta", advierten.
Recuerdan que la Fiscalía General del Estado ha autorizado el nombramiento de tres fiscales sustitutos y de personal de refuerzo, medidas que valora "positivamente" pero que, "a la vista de la magnitud y previsible prolongación de la crisis, resultarán insuficientes si no se mantienen y se extienden en el tiempo, acompañándose además de los medios generales que la situación exige".






