Uno de los acusados casi atropella a un policía nacional. Otro encartado hizo caso omiso a los agentes y volvió a montarse en su vehículo.
Dos ceutíes acusados de varios delitos contra la seguridad vial aceptaron ayer penas de multa de 8.100 y 6.120 euros por haber sido sorprendidos por la Policía conduciendo sin poseer el permiso de conducir y bajo los efectos del alcohol.
El primero de los encartados en reconocerse culpable de los delitos fue A.M.L. quien el pasado 2 de diciembre de 2014 conducía su vehículo en la calle General Orozco. Una patrulla de la Policía Nacional le dio el alto al conductor. Éste hizo caso omiso a la orden policial e incluso estuvo a punto de atropellar a uno de los agentes. El policía evitó el atropello cayendo a un lado de la calzada.
El acusado aceptó una multa por un delito contra la Seguridad Vial de 12 meses a razón de 10 euros diarios, previo acuerdo entre su abogado defensor y el Ministerio Fiscal. Por el delito de atentado fue condenado a un año y nueve meses de prisión, pena que fue sustituida en el mismo acto del juicio por una multa de igual duración a razón de dos euros diarios. Así las cosas, A.M.L. deberá abonar en los próximos 24 meses un total de 6.120 euros a razon de 225 euros mensuales.
Por otra parte, el joven I.M.M. aceptó una multa de 8.100 euros por dos delitos contra la Seguridad Vial. El primero por conducir sin carné y el segundo por hacerlo bajo los efectos del alcohol el pasado 8 de agosto de 2013 por la carretera nacional 352. Por conducir sin tener el permiso correspondiente fue condenado a nuevemeses de multa a razón de 10 euros diarios y a dos años y medio de prohibición de conducir cualquier tipo de vehículo. Por conducir bajo los efectos del alcohol fue condenado a 18 meses de multa a razón de 10 euros diarios. El juez dictaminó que el encartado puede abonar la totalidad de la multa en 24 plazos de 337,50 euros cada uno.
Positivo en alcohol y cannabis
Por otra parte, el último juicio de la mañana fue contra A.M. que no acudió a la vista. Quien sí declaró fue uno de los agentes de la Policía Nacional que el pasado 1 de febrero de 2014 detuvo al encartado tras sorprenderle conduciendo bajo los efectos del alcohol. El policía aseguró que a pesar de que le instó a no volver a coger el coche, pues presentaba síntomas evidentes de embriaguez, el arrestado hizo caso omiso, se introdujo en el vehículo y llegó a arrancarlo.
Finalmente, los agentes actuantes procedieron a la detención y trasladaron al arrestado hasta el hospital donde se le hizo un análisis de estupefacientes. Dio positivo en consumo de cannabis.
El ministerio fiscal mantuvo su acusación si bien la abogada de la defensa reclamó la libre absolución de su cliente en base a que el único testimonio era de uno de los policías y no de todos los que intervinieron. También alegó el hecho de que el agente no recordara el día de la detención. El caso quedó visto para sentencia.






