La magistrada titular de la plaza número 1 de la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Ceuta ha absuelto a un joven acusado de un delito de robo con violencia y de tenencia ilícita de armas, tras la celebración de la vista oral en la que no compareció el denunciante.
Los hechos que dieron origen al procedimiento se remontan al 25 de marzo de 2025, sobre las 18.00 horas, en la avenida Cadi Iyad, en Loma Colmenar. Según la acusación inicial, el perjudicado habría sufrido una agresión con arma blanca y presuntamente le habrían sustraído una riñonera y un teléfono móvil. El autor poseía arma de fuego, según se indicó inicialmente, usada en este atraco.
Durante la vista, el acusado negó rotundamente su participación en los hechos. Explicó que conocía al denunciante “de toda la vida” por haber coincidido en el pasado en el centro de menores, pero aseguró que ese día no se encontró con él ni tuvo relación alguna con la supuesta agresión.
Le encañonó, dijo, pero “eso no ha sido así”, recalca el acusado
El joven también rechazó haber utilizado un arma de fuego, tal y como el denunciante había manifestado durante la fase de instrucción, donde llegó a afirmar que el acusado le encañonó y le golpeó con la culata. “Eso tampoco ha sido así”, sostuvo el acusado ante la magistrada.
Asimismo, indicó que en el momento en que presuntamente se produjeron los hechos se encontraba en su domicilio junto a su madre, señalando además que se trataba de fechas coincidentes con el mes de Ramadán.
La foto que se mostró a un policía
En la sesión también prestaron declaración un agente de la Policía Nacional que acudió en primer lugar al lugar de los hechos. El agente confirmó que el joven que denunció la agresión presentaba lesiones, entre ellas una herida incisa en la mano derecha y erosiones en la mandíbula y el hombro.
Según relató, el perjudicado les manifestó que había sido víctima de un robo con violencia y que los agresores le habían sustraído la riñonera y el móvil.
El agente añadió que la víctima les mostró una imagen del supuesto autor y les facilitó sus datos identificativos, lo que permitió señalar al acusado.
Sin embargo, el denunciante no compareció finalmente en la vista oral, lo que motivó que se renunciara al resto de testificales previstas. Ante la falta de ratificación de la denuncia y de pruebas suficientes para desvirtuar la presunción de inocencia, la magistrada dictó sentencia absolutoria para el acusado, llamado M.M.B.






