Tiene tan solo 20 años, pero su historia ya parece la de alguien que ha vivido varias vidas. Su nombre es Abdel Monaim Achtib y decidió desafiar un mar embravecido para pisar las tierras de Ceuta, impulsado no solo por la necesidad, sino por conseguir un sueño que lleva dentro desde pequeño: llegar a lo más alto del mundo del fútbol.
Para ello, el futbolista marroquí lucha en los terrenos de juego, sacando a relucir su juego versátil y vistoso tal y como lo hace su ídolo de toda la vida: Cristiano Ronaldo, uno de los mejores jugadores de la historia.
Una travesía complicada
El deportista habla con sinceridad y con palabras muy directas sobre su travesía a nado desde Marruecos hasta la ciudad autónoma, una experiencia de león.
“Fue un momento muy difícil, tenía un poco de preocupación porque el clima era complicado”, explicó a El Faro de Ceuta.
El mar no solo era un obstáculo físico, también una batalla mental. El miedo, el frío y la incertidumbre fueron sus compañeros de viaje.
Su pasión por el fútbol
El amor por el fútbol siempre ha estado presente en la vida de Abdel, evolucionando sus cualidades con el esférico a lo largo del tiempo.
“Siempre me gustó el fútbol desde pequeño, también gracias a mi hermano y otra gente”, confesó.
Además, ha disfrutado de su afición en uno de los clubes más emblemáticos del país vecino: el Mogreb Atlético Tetuán, entidad en la que militó desde 2014.
Cuando está en el terreno de juego, siempre tiene en mente a su principal inspiración: Cristiano Ronaldo, un delantero histórico que lleva 961 dianas en su carrera y que se caracteriza por su envidiable disciplina y talento.
“Mi ídolo es Cristiano Ronaldo porque es un jugador completo que se mantiene en forma”, expresó.
Su estancia en Ceuta y un sueño
Abdel lleva desde el 12 de diciembre de 2025 en Ceuta y reside en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) desde hace nueve días.
La ciudad autónoma es ahora su nuevo punto de partida de un largo camino que tiene por recorrer para alzarse con su sueño: ser futbolista profesional en nuestro país.
“Mi sueño es convertirme en jugador de fútbol, si Dios quiere, en el futuro con un equipo de España”, matizó a este periódico.
Abdel no sabe lo que le esperará mañana, pero sí es consciente de lo que ha demostrado: que no hay ola que pueda frenar a alguien que lo ha apostado todo por una meta. Ahora, el joven empieza el partido más importante de su vida.







Este, de qué guerra huye? En el ceti viviendo a costa del erario público mientras a una señora de 80 años , la casa se le cae por la humedad.... Pero que buenos que somos con los de fuera...si, no vaya a ser que nos llamen lo de siempre... Hipocresía
Lo de siempre, otro colono más. Reportaje para echar lagrimas.
Patricinado por la Echarri y pagado por todos nostros.
Cada vez más Castillejos.