Alrededor de la una y media de la tarde, la Policía Nacional dio por finalizados los registros en los domicilios de la barriada del Príncipe Alfonso.
Minutos antes había aterrizado en el helipuerto militar de Loma Margarita un helicóptero Puma del Ejército para el traslado de los detenidos, los policías y todo el material incautado, sin ningún tipo de parada, hasta Madrid, donde el lunes serán puestos a disposición del Juzgado número cinco de la Audiencia Nacional, cuyo máximo responsable es el juez Ruz. La comitiva estaba compuesta por más de quince vehículos y los detenidos iban cada uno en vehículos camuflados del Cuerpo Nacional de Policía. Enfiló en dirección hacia la Avenida Martínez Catena y desde allí subieron hacia Loma Colmenar para seguir en dirección el helipuerto militar, el cual se encontraba custodiados por soldados de la Comandancia General.
Cuando toda la comitiva llegó hasta el mencionado helipuerto se produjo una operación que retrasó la salida del helicóptero con dirección a Madrid. Uno de uno, los detenidos eran llevados en los vehículos en los que habían llegado hasta la edificación que existe en las instalaciones, donde después de varios minutos salían y les conducían hasta la parte trasera de la aeronave, pero sin bajarlos.
La operación se repitió hasta un total de cuatro veces. Cuando todos los automóviles se encontraban ya alineados en la parte trasera fueron bajando uno a uno a los presuntos yihadistas y les hacían entrar en la aeronave de las Fuerzas Armadas.
Al final, subieron más agentes del Cuerpo Nacional de Policía cargados con la documentación que habían podido requisar en los registros realizados en las viviendas de estas cuatro personas.










