Es curioso que cuando la Ciudad se decide a acometer la reforma integral de una zona, a demanda o no de los ciudadanos, pero siempre en respuesta a una mejora, en algunos casos, la picaresa de algunos es más ágil y se adelanta a las expectativas de la barriada. Es el caso ocurrido en la calle Este donde una parcela habilitada para aparcamientos ahora alberga una vivienda que un vecinos ha acometido en tiempo récord. ¿Y esos planes anunciados por la GIUCE para acabar con las construcciones ilegales? Porque Doncel hablaba a bombo y platillo y después de derribar unas cuantas chabolas el plan se desinfló y de él nunca más se supo. Esto lo aprovechan algunos incívicos para levantar sus edificaciones burlándose de una normativa que no hace nada para erradicarlo.





