El Instituto Ceutí de Deportes (ICD) aprobó ayer la reorganización en los servicios de Administración de este organismo autónomo.
El cambio tiene como fin mejorar el funcionamiento de este departamento y viene provocado por la vacante existente, por excedencia, en la jefatura de Administración General del ICD, según indica la Ciudad mediante una nota de prensa.
La reorganización se producirá a través del sistema de promoción interna y afectará a tres trabajadores, según aprobó ayer la comisión mixta del organismo, que integran representantes del ICD, dos, y de los sindicatos, otros dos. En concreto, la jefatura de Administración General la ocupará de manera provisional la persona con más antigüedad en este departamento, y otras dos personas más de ese área realizarán trabajos de superior categoría.
Este proceso, con el que se persigue un mejor funcionamiento del ICD -dice la Ciudad- se lleva abordando en diálogo con las centrales sindicales representativas desde hace meses. En una reunión celebrada el pasado miércoles, la Administración presentó una oferta y acordó con los sindicatos reunirse ayer para tratar de cerrar el acuerdo, presentando en esta sesión una contraoferta.
La Ciudad dice que, hasta hoy, “la propuesta sindical no ha llegado y el ICD ha aprobado en el seno de la comisión mixta los citados cambios al considerar que el asunto no se podía demorar más, como pretendía uno de los representantes sindicales ante la ausencia, sin justificar ante la dirección, del otro miembro de los sindicatos en la citada comisión”, recoge la nota de prensa enviada por la administración local.
El ICD, desde la Gerencia, realiza un llamamiento a las centrales sindicales para continuar trabajando, a través del diálogo, en la mejora de los servicios que desde el organismo se presta a los ciudadanos de Ceuta.
CSI.F y CCOO exigen la dimisión del gerente
CSI.F y CCOO enviaron una nota de prensa para decir que el gerente del organismo protagonizó un enfrentamiento verbal con el representante de CSI.F “tras intentar imponerle una reunión que no había sido comunicada en tiempo y forma, y que verbalmente en la anterior reunión, se había marcado para el miércoles día 13 de octubre”.
“Durante la discusión el gerente increpó y faltó al respeto gravemente al delegado, quien le explicó la imposibilidad de llevar a cabo la reunión por la falta de una de las partes, ya que a la delegada de CCOO le era imposible asistir, por razones de causa mayor”, indica la nota. Estos sindicatos dicen que supone un “gravísimo atentado contra la libertad sindical”, y aseguran que incluso “ha intentado imponer la firma de un documento, diciéndole que era el acta de una reunión y que debía firmarla obligatoriamente, una actitud autoritaria inadmisible”.
En esta línea, los sindicatos dicen que el ICD “se ha sumido en un terrible caos”, culpando al gerente, dice la nota.






