Lo que se vivió en la jornada de ayer en el Consejo de Administración de Acemsa y el boicot de algunos grupos de la oposición es algo indigno de políticos que dicen representar a los ciudadanos. La oposición, por muy a disgusto que esté con una propuesta del partido en el poder, la del cambio del gerente en este caso, no puede usar como respuesta no acudir a lo que es su obligación, argumentándolo como método de protesta, forzando que, además, este consejo no se celebre por falta de quorum.
Una vez que los representantes públicos son elegidos, tienen una serie de obligaciones con el pueblo de Ceuta y una de ellas es la de acudir a los consejos de administración como agentes fiscalizadores. Es su obligación estar al corriente de los asuntos locales, de cada sociedad municipal y también levantar la mano o no en caso de notar alguna irregularidad, sin poder argumentar luego que las decisiones se tomen a espaldas de los grupos políticos que conforman la Asamblea.
Estos consejos de administración están diseñados para negociar y discutir, ceder o llegar a acuerdos, vamos, lo que históricamente -porque parece que se nos ha olvidado- era hacer política.
Sin embargo, quizás por tantos años de mayoría absoluta, parece que no recordamos que hacer política es lograr el consenso, aportar la experiencia y opinión de cada uno y hacer de ello algo fructífero por la ciudad de Ceuta. Política no es no acudir a un consejo como modo de protestar ante algo que no nos parece, porque para eso se ocupa el voto en contra, que está para algo.
A ver si los representantes empiezan a aclararse de cuáles son sus obligaciones y dejan atrás las rencillas que derivan en actos contraproducentes para Ceuta. Si se sigue por esta deriva no se va a poder gobernar ni sacar adelante proyectos por mucho que una parte intente o busque el acuerdo.







Vale, !o de cumplir las leyes y reglamentos y demás por los que mandan, ya lo dejamos para otro día si eso...