El Barkani explicó que ante la presencia de los inmigrantes en las proximidades de la valla, las fuerzas españolas y marroquíes se desplegaron, pero no consiguieron evitar la entrada de los cien inmigrantes. El despliegue en Melilla contó con la presencia de un helicóptero de la Guardia Civil, que lleva semanas en la ciudad haciendo labores de vigilancia, así como con un Módulo de Intervención Rápida (MIR) de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) del Instituto Armado, especialistas en el control de masas.
Sin heridos
Pese a la agresividad, el delegado del Gobierno afirmó no se había registrado heridos de importancia, aunque sí daños que ya están siendo reparados, sobre todo los causados en la valla fronteriza en los sistemas anti-intrusión.
El Barkani subrayó que, aunque en las últimas semanas no se habían producido asaltos al vallado, sí que había habido avistamientos de grupos de inmigrantes, ya que la presión migratoria sobre Melilla es constante desde hace meses.
Hasta la entrada de los cien subsaharianos esta madrugada, el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes acogía a unas 640 personas, una cifra óptima, pero que prevee que se eleve a en torno las 750. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado permanecen en “alerta constante” ante la posibilidad de que se puedan producir nuevos asaltos en cualquier momento, una situación que se viene registrando desde hace más de un año.
Respuesta a la AUGC de Melilla
En relación a la denuncia el pasado miércoles de la AUGC sobre la falta de efectivos de Guardia Civil este verano para afrontar la presión migratoria y la OPE, El Barkani señaló que actualmente hay alrededor de 30 agentes procedentes de la península de refuerzo, entre ellos los 22 del GRS y 3 de la unidad del helicóptero. Aunque reconoció que le gustaría contar con más agentes, apuntó a que “los recursos son limitados”.






