El juicio cuya primera parte se celebró el miércoles en la sala de lo Penal número Dos de nuestra ciudad y que tuvo continuidad en la mañana de ayer con las conclusiones elevadas por cada parte, y en el que se trató de dirimir si un vecino de nuestra ciudad, cuya identidad responde a las iniciales G. O. M. incurrió en un delito de atentado contra agentes de la autoridad, concluyó definitivamente, quedando únicamente el fallo de la Justicia.
De tal modo, el Ministerio Fiscal considera culpable del cargo que se le imputa al acusado, razón por la cual pidió para el mismo una pena de cuatro años de prisión, idéntica solicitud a la efectuada por el letrado de la Acusación Particular mientras que su colega de la Defensa solicitó la libre absolución de su representado.
Respecto a los hechos, cabe destacar que se remontan al 24 de octubre de 2011 cuando sobre las 21:00 horas, el acusado manejaba el vehículo de su propiedad, un Hyundai, por Arcos Quebrados, lugar en el que una patrulla de la Guardia Civil estaba efectuando un punto de vigilancia.
La versión de ambas partes, Defensa y Acusación Particular, es contradictoria: mientras que la primero estima que su cliente en ningún momento intentó huir y que de hecho no vio el punto, la segunda mantuvo que además de huir, eso sí a una velocidad prudente, acometió contra el jefe del dispositivo, quien salió ileso porque se lanzó al coche.





