Dicen que el tiempo pone a cada uno en su sitio. El 18 de junio de 2025, la que fuera delegada del Gobierno en Ceuta, Salvadora Mateos, declaró en la Audiencia que la orden de devolver niños a Marruecos la ejecutó al confiar en el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
“Era el único ministro que tenía relaciones con Marruecos”, declaró. Se fio de aquello y terminó condenada. Fue el resultado judicial a la crisis de 2021, la cabeza de turco de un proceso que tuvo todos los beneplácitos de Interior.
Marlaska sigue siendo el responsable de un área que, en pleno 2026, está más señalada que nunca tras la entrada masiva de miles de marroquíes por el espigón del Tarajal.
Lo que empezó siendo una especie de copia de la crisis de mayo terminó ahogándola. Ni siquiera hoy se sabe cuántos pudieron entrar en esas jornadas de auténtica locura.
La clave de la dimisión de Pérez Triano
Este lunes, el ya exdelegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, abandonó su parcela de poder en la plaza de los Reyes para romper con todo. Pero antes dijo una frase que debe ser analizada: “Cumplí con las competencias, transmitimos lo que sucedía y pedí refuerzos. Desde antes emitimos informes y comunicaciones diarias. Lo hacíamos desde antes del día 30 porque era la tarea que nos corresponde”.

“Desde semanas antes ya gestionábamos una grave crisis migratoria, y emitimos informes y comunicaciones diarias. Eso es lo que hacíamos desde mucho antes del día 30 de julio porque es la tarea que nos corresponde. Yo sé que somos la representación del Gobierno de España, pero nuestras competencias son las que son”.
De nuevo la sombra de Marlaska. De nuevo el mismo ministro en el que confió Mateos hasta terminar condenada y el mismo a quien Triano confiesa que había trasladado todo lo que pasaba en la ciudad. Ya no es delegado, tiene presentadas querellas contra su persona y la jueza Tardón lo llamará a declarar.
El ministro con competencias para ordenar medios de seguridad, el que se habla con Marruecos, el que no estuvo ni 48 horas en Ceuta, aparece señalado desde todos los ámbitos. La sombra del ministro del Interior es alargada. Y en esta crisis de Ceuta mucho más.
La declaración de Gonzalo Sanz y el borrador de informe "alarmante" que escribió el 23 de julio
El exjefe de gabinete del delegado del Gobierno, Gonzalo Sanz, declaraba este mismo jueves como testigo ante la jueza María Tardón, que investiga el ataque a Ceuta perpetrado el 30 de julio.
Lo que dijo esconde auténticas perlas en ese croquis que tendrá que realizar su señoría en el camino hacia la búsqueda de la responsabilidad sobre lo que ocurrió ese 30 de julio, el día en el que empezó a escribirse un desastre, el día en el que decenas de personas murieron aplastadas y ahogadas.
Sanz declaró que el 23 de julio realizó un borrador de informe en el que recogía la presión migratoria que se estaba dando en Ceuta, con un aumento importante del número de entradas a nado desde Marruecos.

Ese mismo día en el que dejaba negro sobre blanco lo que estaba pasando en el mar, El Faro publicaba un doble reportaje titulado ‘La presión migratoria en Ceuta, al límite’.
Sanz elaboró ese borrador para su posterior entrega al delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, quien debía habérselo trasladado a Madrid porque en el mismo ya se apuntaba a que lo que estaba pasando en Ceuta no entraba dentro de los parámetros de otros veranos.
En ese borrador de informe, calificado de “alarmante”, Sanz vino a recoger el repunte importante de entradas a nado que se estaban registrando como consecuencia de la aplicación de la sentencia del Tribunal Supremo.
Más mensajes e informes que no se conocen
Desconoce qué se hizo con ese informe, si llegó a Madrid o no, porque quien debe contestar a esas cuestiones será el exdelegado del Gobierno quien ya en su despedida repitió que de todo informaba a Madrid, hasta cuando empezaron las entradas por el espigón y parece ser que nadie le creía.
Ahora ese informe lo tiene la jueza Tardón. Su señoría sabe con detalle qué plasmó Sanz, mano derecha de Triano, en un borrador antes de que ocurriera el desastre. Lo que se le tendrá que responder es si dicha documental llegó a Madrid o si se incluyeron modificaciones.
Desde la Delegación se advirtió a Madrid de la gravedad de lo que estaba sucediendo. Se enviaron continuos avisos, como también desde la Ciudad Autónoma, algo que certificó Sanz, lo que avala la veracidad de la declaración de Juan Vivas puesta en evidencia por Moncloa.
La frontera abierta, en Melilla cerrada

El 30, en plena escalada de entradas por el espigón, no se dio orden de cerrar la frontera, como sí en cambio hizo Melilla.
La orden de hacerlo debía haberla dado el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. No se trasladó esa información a la Policía Nacional. La puerta del espigón, que hoy en día sigue abierta para facilitar los retornos, tampoco se cerró, provocando un enfrentamiento entre Guardia Civil y Policía, que mantenían criterios distintos en cuanto al modo de proceder.
Gonzalo Sanz acudió a la Audiencia con documentos que entregar a la jueza Tardón, también con su teléfono móvil para ser clonado accediendo a todos los mensajes que hay, muchos desconocidos que no fueron objeto de desclasificación por parte de Moncloa.
La instrucción deberá aclarar qué información llegó exactamente a Interior, cuándo se recibió y qué decisiones se adoptaron antes de que la situación se desbordara.
El tiempo pone a cada uno en su sitio. El reloj que se activó el 30 de julio sigue avanzando hasta el final de una instrucción que tiene una máxima clara: que se sepa la verdad.







Pues tiene menos cadáveres en el armario que Vivas.
Tengo en el móvil las declaraciones de marlasla el 29Julio en A3..inefable cínico.
A ver si esta vez no se va de "rositas"... (Nunca mejor empleada la expresión)
Los miles de camuflados y Moncloa de vacaciones, posibilidad de que lo sabía...
Los descendientes de los asesinos de Viriato, . ...