Las quejas por el trato dispensado a quienes acudieron en la tarde de este viernes al SUAP de Otero, en Ceuta, por parte de uno de los médicos que estaba de guardia aumentan.
Ingesa ya comunicó que adoptará las “medidas oportunas” ante las reclamaciones presentadas, ofreciéndose a atender a estas personas este lunes en el propio centro de salud de Otero, en donde estará el director médico de Atención Primaria.
A las quejas ya publicadas se suma otra más, y de gravedad. Es la de un ceutí que ha puesto de manifiesto el “trato irrespetuoso” y la “deficiente atención sanitaria” recibidas, solicitando además la “investigación de la actuación profesional desarrollada” en el SUAP de Otero.
Esa queja ha sido presentada en la noche de este pasado viernes por registro electrónico.
Quemaduras en ambos antebrazos
En su caso, acudió a este servicio de urgencias, SUAP de Otero, ante el empeoramiento de una quemadura química que sufrió por contacto con cemento en ambos antebrazos.
El día anterior, había sido atendido en el mismo centro por el personal de enfermería, quienes le realizaron una cura y le indicaron que las posteriores podrían efectuarse en su centro de salud.
El problema surgió durante las horas posteriores sufrió un empeoramiento del cuadro clínico, con dolor, inflamación y sensación de quemazón, por lo que optó por acudir de nuevo al SUAP de Otero para que los profesionales sanitarios valoraran la evolución de la lesión y se practicara una nueva cura si procedía.
A la espera de una atención médica
Cuenta en la reclamación presentada que, cuando llegó el personal del mostrador, le indicó que al ser una cura lo que requería, no era necesario obtener número de atención, que pasaría cuando el personal de enfermería estuviera disponible.
Transcurridos aproximadamente diez minutos y después de que otros usuarios fueran llamados, un celador del SUAP le comunicó que finalmente sí debía obtener número, aun tratándose de una cura. Este usuario aceptó la indicación sin problema esperando su turno, a pesar del cambio de criterio respecto del día anterior.
A las 23.10 horas se le llamó para pasar a la consulta del médico contra el que, con esta, son ya 3 las reclamaciones conocidas que se han presentado.

“Un tono impropio del ejercicio de la profesión médica”
El paciente expone en su reclamación que le explicó al médico que sufría una quemadura química por cemento, que el dolor y la inflamación habían aumentado desde el día anterior y que únicamente solicitaba que se valorara nuevamente la lesión y, en su caso, se practicara una nueva cura.
Antes incluso de que se llevara a cabo una exploración física de las lesiones, expone en su queja que el facultativo le manifestó, “en un tono que considero impropio del ejercicio de la profesión médica”, que “no iba a atenderme por ese motivo y que debía acudir a mi centro de salud”.
Solicitó que se le examinara previamente el estado de sus antebrazos para valorar la necesidad de alguna actuación sanitaria.
Recoge en la queja que la reacción del facultativo fue “elevar notablemente el tono de voz, dirigiéndose hacia mi persona de manera airada y manifestando que yo no era nadie para indicarle cómo debía realizar su trabajo”.
“Durante la conversación empleó expresiones y descalificaciones que considero absolutamente impropias de la relación que debe existir entre un profesional sanitario y un paciente”, añade en la queja presentada por el trato en el SUAP de Otero.
“Ningún desacuerdo asistencial puede justificar un trato despectivo, gritos o expresiones”
“Cuando le indiqué que esa actuación sería valorada por sus superiores, interpretó erróneamente dicha manifestación como una amenaza y volvió a dirigirse a mí en tono elevado. Ante esa situación opté por no continuar la discusión y permanecí en silencio hasta que me entregó el informe de asistencia, abandonando inmediatamente la consulta”, añade en su queja.
Usuarios que estaban presentes fueron testigos de lo sucedido. El afectado por el trato en el SUAP de Otero expone que ni fue explorado físicamente de las lesiones a pesar de tratarse de una quemadura química que había empeorado lo que le llevó a acudir a este centro sanitario.
“Con independencia del criterio clínico que pudiera corresponder al facultativo sobre la necesidad o no de realizar una cura, considero que ningún desacuerdo asistencial puede justificar un trato despectivo, gritos o expresiones que menoscaben la dignidad del paciente”.
“La ausencia de constancia documental de anamnesis, exploración y juicio diagnóstico suscita dudas razonables acerca de si la valoración clínica fue realizada con la diligencia exigible, extremo cuya comprobación corresponde a esa Administración”, añade en su queja el afectado, toda vez que los apartados de exploración, juicio diagnóstico y anamnesis aparecen en blanco.
“Solo se hace constar como plan de actuación que se aconseja cura local”, un contenido que “evidencia que no consta documentada ninguna exploración física de las lesiones ni una valoración clínica que justificara la decisión adoptada, pese a tratarse de una quemadura química”.
En la misma solicita que se esclarezcan los hechos ocurridos, que se recabe informe del médico y del resto del personal que se encontraba en el SUAP, que se revisen grabaciones de videovigilancia, que se valore la atención prestada si se ajustó a la normativa sanitaria y se investigue si la ausencia de anotaciones en apartados como la exploración y juicio diagnóstico resulta conforme a la práctica asistencial exigible.







Pequeños casos aislados , los médicos /as tienen mucha educación , siempre saludan , dan los buenos días y cuando pasan por tu vera te miran y te dicen qué tal te encuentras ……. Vaya vaya vaya!!!! Estamos en un nivel de declive absoluto.
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