La presión migratoria registrada en la frontera entre Ceuta y Marruecos tiene sus consecuencias directas en el CETI. Cada vez son más los inmigrantes que duermen en el exterior del centro de acogida del Jaral a la espera de pasar a sus instalaciones. El goteo es imparable.
Son las consecuencias directas del cumplimiento de la resolución dictada por el Tribunal Supremo sobre las devoluciones en caliente en el mar. Son ilegales. Si Marruecos no controla su espacio fronterizo, el nivel de entradas será cada vez mayor.
En la entrada del centro de acogida se ha dispuesto un toldo para proteger del calor a quienes duermen a la entrada de estas instalaciones, cuyas plazas alcanzan las 512 y están ya casi ocupadas al completo. La última cifra conocida de ocupación en el CETI era de 420 personas.
Protocolo a cumplir en las instalaciones del CETI
Antes de facilitar la entrada de quienes llegan a Ceuta, hay que proceder a su identificación y cumplir el protocolo de admisión exigido. Conforme más inmigrantes llegan al centro del Jaral, más se acumularán en sus puertas, creándose una especie de campamento paralelo al CETI.
Esta pasada noche Marruecos interceptó a más de 100 inmigrantes en el agua, el problema radica en qué sucederá cuando ese control no sea efectivo o en noches de niebla con visibilidad nula.
Las asociaciones de guardias civiles ya han advertido del verano que se espera, los recursos de acogida son justos y las consecuencias ya se aprecian.
El delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, ha mandado un mensaje sobre que la frontera está segura y espera directrices de Interior.
Entradas por mar y vallado, aunque estas más aisladas
Las entradas de inmigrantes se centran sobre todo en el mar, accesos bordeando espigones, pero, sobre todo, llegando más adentro para evitar ser localizados.
Son intentos de pase marcados por la temeridad del momento y que requieren de intervenciones constantes para evitar más tragedias. Las entradas por mar son las que predominan sobre las siempre constantes aproximaciones al vallado.
Quienes entran en Ceuta pasan por la Jefatura Superior de Policía a la espera de tramitar su documentación, lo que ya está causando críticas en sindicatos policiales como el SUP, que alerta del posible bloqueo que puede producirse ante la falta de recursos para atender a tanta población.
Tras esa identificación se procede al ingreso en el CETI, que vuelve a registrar la misma imagen del año pasado, con decenas de jóvenes durmiendo a las puertas del centro y temiéndose el bloqueo del centro salvo que se aceleren las salidas a la Península o se busquen espacios alternativos.
Las últimas estadísticas del Ministerio del Interior
Las últimas cifras aportadas por el Ministerio del Interior sobre la presión migratoria en Ceuta apuntan a que sigue liderando la de toda España, según los datos del último balance del pasado 1 de julio.
Del 1 de enero al 30 de junio, han llegado a Ceuta 2.582 personas mientras que en 2025 fueron 978, es decir, en la comparativa de un año a otro, han llegado 1.604 inmigrantes más, un +164%.
En los últimos 15 días de junio llegaron 89 personas, bien saltando la valla o bien sorteando los espigones fronterizos tanto de Tarajal como de Beliones.
Es un dato de interés porque a pesar de que la ciudad sigue liderando las entradas de inmigrantes, la presión estaba bajando respecto al enorme pico que se registró a primeros de año cuando la valla, literalmente, se rompió al sufrir daños que terminaron convirtiendo una de sus zonas en punto negro.
Ahora habrá que evaluar la evolución que se registre después de conocerse la resolución del Tribunal Supremo que ya tiene consecuencias en la frontera y el CETI.





