El arzobispo de Rabat, Cristóbal López Romero, ha anunciado su decisión de apartarse temporalmente de la actividad pública y pastoral mientras la Iglesia católica lleva a cabo una investigación preliminar sobre varias denuncias por presuntos abusos sexuales.
El propio cardenal ha defendido su inocencia y ha asegurado que no ha cometido "ninguna agresión, ni violencia ni acoso sexual".
La decisión ha sido comunicada por el propio prelado a través de un comunicado en el que explica que opta por retirarse de las celebraciones religiosas públicas y de cualquier actividad pastoral para no interferir en el desarrollo de la investigación abierta por las autoridades eclesiásticas.
"Se me acusa de comportamientos inapropiados hacia mujeres adultas. Esta situación ha llevado a la Iglesia a abrir una investigación preliminar", señala López Romero, quien añade que colaborará plenamente con las instancias competentes del Vaticano.
La Justicia marroquí asegura que no existen denuncias
Mientras la investigación eclesiástica continúa su curso, la Justicia de Marruecos ha asegurado que no existe ninguna denuncia registrada contra el arzobispo.
Fuentes judiciales marroquíes consultadas por EFE han afirmado que no consta ninguna denuncia por abuso sexual presentada ante los tribunales del país contra Cristóbal López Romero.
Esta circunstancia diferencia el procedimiento judicial del proceso interno iniciado por la Iglesia católica, que sigue sus propios protocolos cuando recibe este tipo de acusaciones.
Por el momento, la investigación se desarrolla exclusivamente en el ámbito eclesiástico, sin que exista un procedimiento penal abierto en Marruecos.
Cinco mujeres lo acusan de supuestos abusos
La investigación se produce después de que trascendiera una información difundida por la agencia AFP en la que al menos cinco mujeres acusan al cardenal de presuntas agresiones sexuales.
Tras hacerse públicas esas acusaciones, López Romero reiteró que rechaza de forma rotunda los hechos que se le atribuyen y defendió nuevamente su inocencia.
El arzobispo ha explicado que permanecerá apartado de la actividad pública mientras dure el proceso para facilitar el trabajo de la investigación impulsada por la Santa Sede.
Una figura destacada dentro de la Iglesia
Cristóbal López Romero, de 74 años, nació en Almería y desarrolló buena parte de su trayectoria religiosa dentro de la congregación salesiana.
Además de su nacionalidad española, también posee la paraguaya, después de permanecer durante 18 años como misionero en Paraguay, país donde desarrolló gran parte de su labor pastoral.
En 2017 fue nombrado arzobispo de Rabat por el papa Francisco y, dos años más tarde, recibió el nombramiento como cardenal.
Su nombre incluso llegó a figurar entre los posibles candidatos durante el cónclave de 2025 convocado para elegir al sucesor del papa Francisco.
Ahora, mientras el Vaticano continúa analizando las denuncias presentadas, el cardenal permanecerá alejado de sus funciones públicas hasta que concluya la investigación preliminar, insistiendo en que colaborará con las autoridades eclesiásticas y reiterando que niega haber cometido los hechos que se le atribuyen.






