Los técnicos encargados de subsanar los fallos detectados en la embarcación Vanguard S-42 del Servicio Marítimo de la Guardia Civil de Ceuta están trabajando desde esta semana en astilleros.
Tal y como ha concretado la Delegación del Gobierno, se espera que esas actuaciones se extiendan hasta este mismo viernes.
Los trabajos se centran en la revisión e intervención de la S-42 para conseguir que esté en funcionamiento después de una fracasada presentación oficial carente de efectividad ya que duró solo horas operativa.
No se ha concretado cuándo podría servir como unidad de refuerzo para los agentes del Servicio Marítimo, a pesar de que la misma, por sus características, cause recelo en esta unidad que requiere de otro tipo de medios más eficientes para la lucha contra el narcotráfico y rescates marcados por actuaciones extremas y persecuciones al límite.

Problemas e incidencias confirmadas
Oficialmente se confirmó la existencia de dos desperfectos en sus primeros días de pruebas reales tras su entrega al Servicio Marítimo. En concreto se trata de fallos tanto del sistema hidráulico como del ensamblaje.
“Esta embarcación es de tipo sierra, con 12 metros de eslora, lo que le permite actuar con agilidad y rapidez en la zona cerca de la costa”, especificó el propio delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano el día de su presentación.
La S-42 supuso, según los datos del propio Pérez Triano, una inversión de 500.000 euros, montante que, dijo el delegado, venía a reflejar el compromiso del Gobierno con la modernización de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Los técnicos que trabajan ya con esta embarcación están revisando los fallos detectados para garantizar su puesta en servicio del Instituto Armado.
Ya en la primera salida dio problemas con la dirección a su paso por el foso, sufrió desperfectos, además de presentar fallos evidentes que comprometían la seguridad.






