La embarcación Vanguard S-42 del Servicio Marítimo de la Guardia Civil será sometida a una revisión e intervención en los próximos días para que pueda estar operativa en aguas de Ceuta.
Así lo ha confirmado la Delegación del Gobierno en declaraciones a El Faro, después de que este medio publicara que solo horas después de ser presentada con todos los honores en la base del Marítimo, en el muelle pesquero, había quedado fuera de servicio.
Indica la Delegación del Gobierno que se han detectado “dos desperfectos en sus primeros días de pruebas reales tras su entrega al Servicio Marítimo” por lo que “será sometida por parte de la empresa constructora a una revisión e intervención en los próximos días con objeto de recuperar la total operatividad”, puntualizan.
Desplazamiento a Ceuta de técnicos especialistas
Añade la administración central en Ceuta, bajo la batuta del delegado, Miguel Ángel Pérez Triano, que un equipo de esa empresa constructora tiene ya agendadas varias jornadas en Ceuta para ese cometido.

“Los técnicos revisarán los fallos detectados para garantizar que la embarcación, cuya inversión ha sido de medio millón de euros, esté a disposición del Servicio Marítimo de la Guardia Civil en el menor espacio de tiempo posible”, concreta Delegación.
“El fallo”, añade la Delegación del Gobierno, “ha sido tanto del sistema hidráulico como del ensamblaje”.
Un fiasco en toda regla: solo horas en funcionamiento
El fiasco de la S-42, que no duró ni horas en funcionamiento, ha dado pie a cuantiosas críticas por cuanto la embarcación presentada como una novedad que iba a dar agilidad y mejor capacidad de reacción a los agentes del Servicio Marítimo, se quedó sin posibilidad de navegación.

Ya en la primera salida dio problemas con la dirección a su paso por el foso. A ello se sumó la entrada abundante de agua a través del balón de estribor. El sistema de climatización tampoco funcionaba y la zona de rescate carecía de punto de apoyo o sujeción lo que genera riesgos a la hora de poder auxiliar a un inmigrante.
La Delegación del Gobierno señala que en los próximos días los profesionales que vengan a Ceuta actuarán para resolver las incidencias en una embarcación cuya operatividad ha quedado, de momento, en evidencia.

Otras embarcaciones en el punto de mira por su mal estado
Nada se ha dicho del resto de embarcaciones que no están al 100% para que el Servicio Marítimo de la Guardia Civil pueda funcionar dando respuesta no solo a la presión migratoria, la mayor de toda España, sino también a la persecución a las embarcaciones que intentan ejecutar pases de hachís.
De hecho, años atrás, los agentes de esta unidad fueron los pioneros en los servicios antidroga con importantes decomisos de hachís y bloqueo a la fuga de narcolanchas bien cargadas de droga o petacas.
El Servicio Marítimo de Ceuta fue uno de los punteros en los decomisos de hachís, aprehensiones de narcolanchas y persecuciones a narcos, así como pasadores de inmigrantes.

Horarios, unidades: agentes espiados
No hace falta tirar de estadísticas, ya que la hemeroteca guarda las continuadas intervenciones que llevaban a cabo impidiendo la huida de los traficantes.
Los recursos con los que cuentan en la actualidad funcionan a base de parcheos y, en algunos casos, ni eso. La unidad del Servicio Marítimo es espiada además por quienes se mueven al margen de la ley para conocer sus horarios y unidades.
Así lo dejó escrito el propio Instituto Armado en las diligencias realizadas en el marco de la Operación Barquera, toda vez que controlan las salidas, la disponibilidad de las patrulleras e incluso el estado en que se encuentran.






