La magistrada titular de la plaza número 1 de la Sección Penal del Tribunal de Instancia de Ceuta ha dejado este miércoles visto para sentencia el juicio seguido contra un francés acusado de un presunto delito de resistencia a agentes de la autoridad.
La vista oral se celebró en ausencia del procesado, que no compareció pese a haber sido citado en forma, circunstancia que no impidió la continuación del procedimiento judicial. Le piden un año de prisión por un delito de resistencia tras negarse a identificarse
Según quedó expuesto durante la sesión, los hechos se remontan al 2 de junio, sobre las 16:00 horas, en la calle Alcalde Clemente Calvo Pecino, donde una dotación policial acudió tras recibir un aviso vecinal.
Aviso ciudadano e intervención policial
Los agentes de la Policía Nacional relataron que recibieron una llamada alertando de que una persona estaba presuntamente consumiendo sustancias estupefacientes en el portal de un bloque de viviendas.
Una vez en el lugar, los policías localizaron al acusado, que, según su testimonio, se encontraba gritando en un idioma que desconocían. Los funcionarios intentaron identificarlo solicitándole documentación, aunque este manifestó que no disponía de ningún documento identificativo.
Durante el correspondiente cacheo de seguridad, los agentes encontraron un cuchillo entre sus pertenencias. Ante la imposibilidad de verificar su identidad en la vía pública, le comunicaron que debía acompañarlos a dependencias policiales para proceder a su identificación.
Forcejeos y resistencia al traslado
Uno de los agentes declaró que, cuando intentaron trasladarlo, el acusado comenzó a forcejear y bracear con la intención de evitar ser conducido hasta la comisaría.
Asimismo, explicó que el hombre mantuvo una actitud que consideraron incompatible con la de una persona detenida, llegando incluso a intentar salir del vehículo policial durante el traslado.
El segundo policía que compareció como testigo corroboró la versión de su compañero y señaló que el acusado se mostró en todo momento esquivo, realizando movimientos con los brazos para intentar huir del lugar.
La Fiscalía mantiene la acusación
No obstante, este agente precisó durante su declaración que el procesado no intentó acometer ni agredir a los funcionarios policiales, sino que su conducta iba dirigida exclusivamente a evitar ser trasladado a dependencias policiales.
Tras la práctica de la prueba, el Ministerio Fiscal mantuvo íntegramente su escrito de acusación al considerar acreditado un delito de resistencia, solicitando para el acusado una pena de un año de prisión.
Por su parte, la defensa interesó la libre absolución de su representado. El letrado sostuvo que su cliente no tuvo intención de resistirse a la actuación policial y argumentó que se trata de una persona que vive en la calle, carecía de documentación y además no habla castellano, circunstancias que, a su juicio, dificultaron la comunicación con los agentes y provocaron el malentendido que desembocó en su detención.
Concluida la vista oral, la magistrada dejó el procedimiento visto para sentencia, quedando pendiente la resolución judicial que determinará si los hechos constituyen o no el delito de resistencia que sostiene la acusación.






