Disney sabía bien lo que hacía cuando se fagocitó a la competencia comprando el universo lleno de posibilidades de Star Wars. Fruto de ello llegó, entro otras varias propuestas, la serie en streaming de El Mandaloriano, con Pedro Pascal y el fenómeno fan de Baby Yoda, cuya popularidad se traslada ahora al cine de la mano en dirección, guión (junto a Dave Filoni y Noah Kloor), y producción de Jon Favreau. Favreau es, además de actor, director habitual de Disney, con propuestas irregulares, pero siempre taquilleras en el zurrón como Iron Man, o las versiones “de carne y hueso” de El libro de la selva o El Rey León. En manos expertas queda pues la que ha acabado siendo una producción para el cine cuyo resultado es el de haber rodado con más presupuesto y el doble de metraje un capítulo más de las aventuras de esta extraña pero magnética pareja, tan intrascendente como audiovisualmente espectacular.
A pesar de que pocos son los que puedan desconocer de qué va la serie que aporta la columna vertebral, la trama de la película que nos atañe es tan simple que tampoco requiere conocimientos previos, por aquello de maximizar rango de espectadores, y eso se traduce en una enorme cantidad de escenas de acción y pirotecnia con bichorrio muy variado, unas estéticas más afortunadas que otras y que seguramente encuentra su zénit en la escena de serpiente marina.
El reparto cuenta, por supuesto, con Pedro Pascal, aunque debido al asuntillo de la obsesión de los mandalorianos por el casco, asoma la cara bien poco, con un Grogu al que se le echa de menos un poco más de minutaje en escena, y colaboraciones tan ilustres como la de la gran Sigourney Weaver (nos ponemos en pie), o un divertidísimo cameo de Martin Scorsese que en la versión doblada nos perdemos por tratarse de que pone la voz a un interesante personaje creado digitalmente.
Se trata pues, de televisión en pantalla grande que sabe que pronto será consumida en formato doméstico, calculadamente eficaz, que aporta los mínimos necesarios, pero sin generosidad alguna, y con una historia sencilla y directa que no requiere precisamente una sesuda tesis starwarsiana previa para su consumo.
Se iba echando en falta ya una dosis de esta saga que desmarca su protagonismo más allá de la raíz de la historia que ideó George Lucas, aunque se hace innecesario que el formato de la nueva dosis que calme el síndrome de abstinencia te haga ir al cine. Siempre a favor del formato físico de las salas comerciales, un servidor prefiere otro tipo de películas que no te saquen del sillón de tu casa sin otra motivación que cobrarte una entrada. Si aceptamos las reglas del juego del formato en streaming, la aceptamos con sus inconvenientes, pero también sus ventajas…
La trama/excusa de este “episodio de luxe” contiene un montón de guiños para los fans, con paisajes invernales y elementos que retrotraen a El imperio contraataca, batalla final con naves espaciales que hace pensar en la película original, y parientes próximos de Jabba el Hutt. Todo ello en la coctelera del más “puro” western intergaláctico.
La ficha
- Dirección: Jon Favreau.
- Año: 2026.
- País: USA.
- Duración: 132 min.
- Género: Ciencia ficción. Acción. Aventura espacial. Star Wars.
- Intérpretes: Pedro Pascal, Sigourney Weaver, Martin Scorsese, Jeremy Allen White, Steve Blum, Matthew Willig, Hemky Madera, Jonny Coyne.
- Guion: Jon Favreau, Dave Filoni, Noah Kloor.
- Saga creada por: George Lucas.
- Música: Ludwig Göransson.
- Fotografía: David Klein.
- Productora: Lucasfilm, Golem Creations, Ian Bryce Productions.
- Distribuidora: Walt Disney Pictures.
- Estreno en España: 22 mayo de 2026.






