Dos personas han tenido que recibir tratamiento profiláctico contra la rabia tras el caso detectado recientemente en Ceuta. Según ha podido saber El Faro de Ceuta, una de ellas fue atendida después de sufrir una mordedura, mientras que la segunda recibió asistencia sanitaria por haber mantenido contacto con el animal afectado.
Ambos casos están siendo tratados en el Hospital Militar, centro al que se está derivando a las personas que requieren este protocolo preventivo ante posibles exposiciones al virus.
Las autoridades sanitarias mantienen activado el seguimiento epidemiológico mientras continúan las labores de control relacionadas con el caso detectado en la ciudad.
Fuentes consultadas subrayan que el tratamiento profiláctico frente a la rabia es altamente eficaz cuando se administra a tiempo.
“Lo peligroso sería haber tenido contacto y no tratarse”, explican, insistiendo en que la efectividad del protocolo alcanza prácticamente el 100% una vez aplicado correctamente.
Precisamente por ello, Sanidad insiste en la importancia de acudir de inmediato a un centro médico ante cualquier exposición sospechosa.
Los síntomas
La rabia es una enfermedad vírica que afecta directamente al sistema nervioso central y que, una vez aparecen los síntomas clínicos, resulta prácticamente mortal. El virus se transmite principalmente a través de mordeduras, arañazos o contacto de saliva infectada con heridas abiertas o mucosas.
Por ese motivo, los protocolos sanitarios priorizan la rapidez de actuación para impedir que el virus llegue a desarrollarse en el organismo.
En personas no vacunadas previamente, el tratamiento habitual consiste en la administración de cuatro dosis de vacuna antirrábica.
La pauta se aplica por vía intramuscular los días 0, 3, 7 y 14 tras la exposición. Estas dosis permiten que el organismo genere defensas suficientes para neutralizar el virus antes de que pueda extenderse.
El tratamiento
Además, en los casos considerados de mayor riesgo, como mordeduras profundas o exposiciones de mucosas, también se administra inmunoglobulina antirrábica. Este medicamento actúa de forma inmediata proporcionando anticuerpos que bloquean el virus durante las primeras horas tras el contacto. Habitualmente se aplica alrededor de la herida en las primeras 24 o 48 horas, mientras la vacuna comienza a generar respuesta inmunitaria.
Las fuentes sanitarias consultadas destacan que la inmunoglobulina es fundamental en las exposiciones más graves porque permite una protección inmediata. De hecho, recalcan que el éxito del tratamiento depende tanto de la rapidez con la que se actúe como del correcto seguimiento de la pauta médica establecida.
Extremar precauciones
El caso detectado en Ceuta ha vuelto a poner la atención sobre la necesidad de extremar las precauciones ante cualquier contacto sospechoso con animales potencialmente infectados.
Las autoridades recuerdan que, ante una mordedura o exposición de riesgo, lo primero es lavar la zona afectada con abundante agua y jabón durante varios minutos y acudir cuanto antes a un centro sanitario para valorar la necesidad de iniciar el tratamiento profiláctico.
Desde el ámbito sanitario también se pide evitar alarmismos. Los protocolos actuales permiten actuar con eficacia frente a este tipo de situaciones siempre que la atención médica se produzca a tiempo. El seguimiento de las personas expuestas y la aplicación inmediata del tratamiento continúan siendo las principales herramientas para impedir la aparición de la enfermedad.






