El Ministerio de Defensa ha redactado el proyecto para construir un nuevo complejo de almacenes y talleres destinado a la Unidad de Servicios de Base Discontinua (USBAD) “Tte. Ruiz” en el acuartelamiento Serrallo-Recarga de Ceuta. La actuación, presupuestada en 1,67 millones de euros y con un plazo de ejecución previsto de 12 meses, forma parte del denominado “Plan de Concentración de Ceuta”, una estrategia de reorganización de instalaciones militares impulsada para redistribuir unidades y optimizar infraestructuras en la ciudad autónoma.
La intervención permitirá centralizar almacenes, dependencias técnicas y talleres de apoyo logístico que actualmente se encuentran dispersos, además de facilitar el traslado progresivo de unidades militares desde el acuartelamiento Coronel Fiscer, cuyo desalojo constituye uno de los objetivos del plan de reorganización.
Reordenación de infraestructuras militares
La documentación técnica sitúa esta actuación dentro del “Documento de Necesidad Funcional 19/23”, elaborado para adaptar las instalaciones militares de Ceuta a nuevas necesidades operativas. El proyecto responde específicamente a la necesidad de dotar a la USBAD de espacios adecuados para tareas de almacenamiento, mantenimiento y apoyo a distintas bases y unidades militares de la plaza.
Según el proyecto, la futura infraestructura albergará almacenes destinados a vestuario, material reglamentario y no reglamentario, archivo, compras, prevención de riesgos laborales y gestión medioambiental. Además, contará con talleres especializados de carpintería, forja, jardinería, electricidad, pintura, fontanería y guarnicionería, entre otros. El objetivo es concentrar en un único enclave los servicios de apoyo logístico de la USBAD, simplificando la operatividad y mejorando la capacidad de mantenimiento y suministro a las instalaciones militares de Ceuta. La memoria técnica subraya además que la actuación se ajusta a criterios de “austeridad”, “sencillez técnica” y facilidad de mantenimiento, principios habituales en la ingeniería militar contemporánea.
Dos naves industriales modulares
El diseño del complejo se basa en dos grandes naves metálicas paralelas, concebidas bajo una lógica modular e industrial. Ambas tendrán seis pórticos estructurales separados cinco metros entre sí y una anchura total aproximada de trece metros.
La primera nave estará dividida en seis almacenes independientes de aproximadamente 5 por 13 metros cada uno. La segunda se organizará en tres módulos dobles de mayores dimensiones, de unos 10 por 13 metros. En ambos casos se incorporarán entreplantas en determinadas zonas para ampliar la superficie útil y aumentar la capacidad de almacenamiento vertical. Las naves tendrán una altura de seis metros, alcanzando los 7,2 metros en la cumbrera de la cubierta inclinada. La superficie útil total rondará los mil metros cuadrados. El sistema estructural estará compuesto por pórticos rígidos metálicos a dos aguas, con pilares HEB 300, vigas tipo IPE y correas metálicas CF-160. Se trata de una solución habitual en edificaciones industriales por su rapidez de montaje, resistencia y facilidad de mantenimiento.
Fachadas prefabricadas y cubierta de alto aislamiento
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es la solución constructiva elegida para la envolvente del edificio. Las fachadas estarán formadas por paneles prefabricados de hormigón armado de 24 centímetros de espesor con aislamiento integrado de 14 centímetros. Estos paneles se instalarán horizontalmente y contarán con acabado liso.
La cubierta se resolverá mediante paneles sándwich de acero galvanizado y lana de roca de 150 milímetros de espesor, un sistema que proporciona un elevado nivel de aislamiento térmico y resistencia al fuego. Además, se incorporarán placas translúcidas de policarbonato celular para favorecer la entrada de luz natural al interior de las naves y reducir el consumo energético derivado de la iluminación artificial. La memoria técnica también especifica que la pendiente de la cubierta será del 20 %, muy por encima del mínimo exigido por la normativa para este tipo de construcciones industriales, garantizando así una correcta evacuación de aguas pluviales.

Instalaciones básicas y red de comunicaciones
Aunque el complejo tendrá un uso eminentemente logístico, el proyecto contempla la instalación de servicios básicos para garantizar la operatividad de los espacios. Entre ellos figuran la red eléctrica, alumbrado interior, tomas de corriente, saneamiento y abastecimiento de agua.
Las naves contarán asimismo con canalizaciones y red de telecomunicaciones, especialmente en aquellos módulos que dispongan de oficinas o entreplantas. El documento destaca además la necesidad de disponer de canalización subterránea para fibra óptica, considerada indispensable para las comunicaciones internas de la unidad. En el exterior se habilitará un vial de acceso preparado para tráfico pesado, además de aceras perimetrales ejecutadas con losetas de hormigón.
Protección contra incendios y seguridad
La actuación incorpora un importante apartado de seguridad industrial y protección contra incendios, adaptado al nuevo Reglamento de Seguridad contra Incendios en Establecimientos Industriales (RSCIEI 2025).
Las naves dispondrán de sistemas de detección y alarma, alumbrado de emergencia, señalización de evacuación y compartimentación resistente al fuego. El proyecto detalla incluso los niveles mínimos de iluminación exigidos en recorridos de evacuación y zonas de seguridad, así como las características técnicas del alumbrado de emergencia. También se analiza el riesgo de impacto de rayos sobre la instalación. Tras calcular la frecuencia esperada de impactos y compararla con el riesgo admisible, el estudio concluye que no será necesaria la instalación de un sistema específico de protección contra el rayo.
Estudio geotécnico y condiciones del terreno
El proyecto incorpora además un amplio estudio geotécnico elaborado por el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), basado en sondeos mecánicos, ensayos de penetración y análisis de laboratorio realizados sobre el terreno donde se ubicará el edificio.
La parcela se encuentra en la zona norte del acuartelamiento Serrallo-Recarga, próxima a unas pistas deportivas y parcialmente encajada en un talud de unos siete metros de altura. El estudio analiza la geología de Ceuta, la capacidad portante del terreno y la sismicidad de la zona, concluyendo que la solución más adecuada será una cimentación superficial mediante zapatas aisladas arriostradas.
Un proyecto de arquitectura funcional
La memoria técnica insiste en que la actuación responde a una filosofía de construcción funcional y robusta, orientada a maximizar la durabilidad y reducir costes de mantenimiento. El diseño modular de las naves, el uso de paneles prefabricados y la estructura metálica permiten además acelerar la ejecución de las obras y simplificar futuras ampliaciones o modificaciones.
El proyecto incluye cerca de una veintena de planos técnicos de arquitectura, cimentación, instalaciones eléctricas, telecomunicaciones, protección contra incendios y perspectivas tridimensionales de las futuras naves. Con esta actuación, Defensa busca reforzar la capacidad logística de la USBAD en Ceuta y avanzar en la reorganización de las infraestructuras militares de la ciudad autónoma.






