Como cada 28 de abril se celebra el día Internacional de la Seguridad y Salud en el Trabajo, por eso, hemos salido a la calle para conocer que es lo más importante para mantener la salud en el trabajo y si los ciudadanos de Ceuta se sienten seguros en sus empleos.
Preservar la salud en el trabajo no solamente se refiere a un daño o malestar físico, muchos de estos vienen ocasionados por la manera en qué nosotros mismos afrontamos nuestras tareas.
Bienestar físico y emocional
Un empleo no solo consiste en cumplir horarios o sacar tareas adelante, también tiene mucho que ver con el bienestar físico, la estabilidad emocional y las ganas con las que uno empieza el día.
Teniendo en cuenta todos estos factos, hemos preguntado a ceutíes y foráneos que paseaban por las calles de la ciudad qué consideran importante para mantener la salud en el trabajo, si se sienten seguros y cómo gestionan las emociones para conservar el equilibrio diario.
“Buen rollo”
La conclusión, en cada caso, ha sido distinta, aunque muchos han coincidido en establecer relaciones alegres y “de buen rollo” entre compañeros de trabajo.
Respecto a la seguridad, dos ciudadanas han resaltado la importancia de cumplir las normativas de riesgos laborales en cada oficio.
La clave está en la actitud
En el caso de Mónica, además de cascos, EPIs y normas de prevención, hacen falta ilusión, compañerismo y un poquito de buen humor. Así se matan dos pájaros de un tiro: seguridad y salud.
Ana lo tenía clarísimo: la clave está en la actitud. “Lo importante es levantarte por la mañana con la ilusión de que tu día va a ser espléndido”, decía con una sonrisa esta mujer ya jubilada, pero con una vida de trabajo a su espalda.
Afrontar la jornada con alegría
Para ella, afrontar la jornada con energía es fundamental. Su receta se resume en una frase sencilla pero poderosa: “Ser positivo siempre”.
Adil, por su parte, apostó por la felicidad laboral. Cree que lo más importante es que la gente esté contenta en su trabajo. Aunque reconoció, entre risas, que muchos trabajan pensando en las vacaciones y que la motivación es precisamente esa: ganar dinerito para disfrutar después.
Y, tal vez, no le falte razón, tener una meta futura, un descanso merecido o una escapada en mente también puede ser una excelente motivación para sobrellevar la rutina y cuidar la salud en el trabajo.
Estar a gusto en tu oficio
Rosa coincidió en que lo importante es “estar a gusto con lo que se hace”. Según explicaba, cuando uno disfruta de sus funciones y siente satisfacción por hacerlas bien, la salud laboral mejora.
Ismael puso el foco en el compañerismo. Para él, una de las mayores alegrías del trabajo está en el ambiente con los compañeros.
“Hay muy buen rollo”, aseguraba. Y no fue el único en decirlo. Muchos de los entrevistados coincidieron en que compartir tantas horas con otras personas hace imprescindible una convivencia sana, cercana y respetuosa.
La relación con los superiores
Otro ciudadano apuntó también a la relación con superiores como un factor importantísimo. Sentir que, si surge un problema, alguien te ayuda, genera confianza y reduce mucho el estrés diario.
Eso sí, confesó que otra gran fuente de motivación es el sueldo. Honestidad ante todo, ¡di que sí!
Entre las respuestas más importantes apareció una idea muy necesaria de resaltar: no llevarse el trabajo a casa… ¡ni al gimnasio!
Desconectar fuera
Jesús dio un consejo muy importante: desconectar al terminar la jornada. Caminar, hacer otras actividades y despejar la mente ayuda a regresar al día siguiente con mejor energía y menos carga mental.
La joven Raquel encontraba su bienestar laboral en tres pilares: trabajar en algo que le gusta, mantener buena relación con su jefa y escuchar música.
Riesgos laborales
También hubo espacio para hablar de prevención real y medidas necesarias. Mónica, trabajadora de una fábrica de envases de plástico, explicó la importancia de los riesgos laborales y del uso correcto de los EPIs: calzado de seguridad, mascarilla, gorro y normas estrictas dentro de la planta.
“Todo se cumple”, afirmaba con rotundidad. Además, dio un poquito de envidia contando que cuentan con fisioterapia a precio reducido para aliviar el esfuerzo físico del trabajo diario… ¡Así cualquiera, Mónica!
El trabajo, una segunda casa
Ángela, desde el entorno de oficinas y fábrica, insistió en la importancia de que el puesto esté bien acondicionado. Pantallas adecuadas, espacios cómodos y atención a los pequeños detalles mejoran mucho la jornada laboral.
Y dejó una reflexión con la que muchos nos sentiremos identificados: “El trabajo es como una segunda casa”… ¡Ni que lo digas!
Tras escuchar todas estas voces, queda claro que la seguridad y la salud laboral van mucho más allá de evitar accidentes. Incluyen sentirse valorado, trabajar cómodo, llevarse bien con el equipo, tener motivación y saber desconectar al final del día.





