Son cinco viviendas y quince vecinos afectados. La orden de demolición del antiguo local social, tan necesaria como preocupante, ha llevado a los vecinos del Sarchal, en Ceuta, a verse atrapados en un mar de incertidumbre sobre el futuro de sus hogares.
El pasado mes de marzo, el gobierno local daba a conocer esta noticia a través de un decreto firmado por el presidente de la Ciudad, Juan Jesús Vivas, en el que se especificaba que esta medida obedecía a los daños causados por los temporales que azotaron la ciudad.
Un riesgo evidente
Este inmueble, que se asienta sobre el BIC del Fortín del Quemadero, supone un riesgo evidente para las personas.
La futura demolición del antiguo local social del Sarchal ha dejado en jaque mate a las viviendas que se encuentran justo debajo de este punto, sobre las que ahora se quiere actuar.
Regresar a casa
FAROTV se ha desplazado este sábado hasta la barriada para conocer de primera mano la situación en la que viven los vecinos de las viviendas afectadas.
Para ello se ha contado con los testimonios de Manuel Martín e Hicham Ahmed, ambos vecinos perjudicados.
“Queremos regresar a casa”, es la máxima indiscutible que repetían sin cesar ambos residentes
Conocen la situación, la aceptan y están de acuerdo en que la demolición del edificio es tan urgente como necesaria, pero tras el desalojo, una vez finalizada esta actuación, la exigencia es clara: recuperar sus vidas en sus viviendas.
Falta de información
“Lo principal es que vivimos en incertidumbre porque tampoco sabemos nada”, dicen Manuel e Hicham, en representación de toda una comunidad de vecinos.
Según han trasladado, la única comunicación recibida hasta ahora es que deberán abandonar temporalmente sus viviendas mientras duren los trabajos de derribo y que posteriormente se repararían los desperfectos que pudieran producirse.
Más de 20 años
Esta situación se arrastra desde hace años. “Esto lleva ya más de 20 años, más de 20 años que está en ruinas y que se iba a demoler”, lamentan.
Sin embargo, añaden que el problema se ha ido posponiendo hasta llegar a la actualidad, momento en el que siguen esperando el inicio de una actuación que todavía está a la espera de permisos administrativos.
“Lo que queremos es volver”, reiteran una y otra vez.
Dejar atrás una vida
Para muchas familias, abandonar su hogar supondría dejar atrás toda una vida. Manuel cuenta que lleva 61 años viviendo en su casa y que ya son dos generaciones las que han crecido en esas viviendas.
Además, los envuelve la preocupación referida a la dificultad de encontrar una vivienda futura, así como un alojamiento temporal. En las casas viven familias numerosas, viudas y personas mayores dependientes, además de personas con escasos recursos.
“No tenemos sitio a dónde ir”
“No tenemos sitio a dónde ir”, lamentan, mientras recuerdan que algunas personas mayores presentan problemas de salud y dependencia.
Los afectados resaltan que el deterioro se encuentra en el antiguo local social y no en las viviendas inferiores.
“Ni una grieta en nuestras viviendas”
“En nuestras viviendas no hay ni una grieta”, aseguran, indicando que incluso el arquitecto municipal ha inspeccionado la zona y lo ha notificado.
También han contado que sus casas están construidas sobre bóvedas antiguas y defienden que su seguridad estructural es indiscutible.
Respecto al posible desalojo “temporal”, relatan que Servicios Sociales únicamente les pidió información sobre sus ingresos y que, de momento, no han recibido nuevas indicaciones.
Sin certezas
En una ocasión, tuvieron que abandonar sus casas durante dos días y fueron trasladados a una pensión, sin recursos para cocinar o ponerse una lavadora.
Mientras esperan noticias, los vecinos reclaman certezas y tiempo suficiente para organizarse. “No pueden decirte que el lunes tienes que salir de aquí”, reclaman.
Los vecinos del Sarchal exigen respuestas claras sobre el futuro de sus viviendas y, sobre todo, dejar claro que, tras el desalojo evidente, todos y cada uno de ellos quieren regresar a sus viviendas.






Es injustificable, el riesgo que corren los los vecinos colindantes de la construcción del Centro hoy. en ruinas. Del mismo modo, es intolerable que las autoridades locales mantengan en la incertidumbre el futuro inmediato de las familias afectadas.
ES LA CLARA REALIDAD DE UNA DEJADEZ EN FUNCIONES DEL RESPONSABLE QUE TENIA QUE HABER ENCARRILADO Y NO TERMINAR CUANDO YA NO HAY SOLUCION.
PORQUE NO SE HA PUESTO EN MARCHA LOS DISPOSITIVOS DE PARTIDAS PRESUPUESTARIAS DE BARRIADAS PARA LOCALES QUE SE DERRUMBAN Y SI PARA OTRAS BARRIADAS QUE LLEGAN PARTIDAS QUE NO LO NECESITAN.
Qué pena de barriada, así está todo, muchas promesas pero nadie hace nada, los políticos vienen una vez cada cuatro años, buscan rédito electoral y si te vi no te conozco, todos los años se lleva a pleno, se aprueba pero el dinero lo destinan a otra barriada, tal como hicieron esta última vez, no hay un político que valga un duro.
No te quepa la menor duda pero vais a votar y os creéis que algunos os va gestionar una necesidad urgente como está.