El Colegio Oficial de Médicos de Ceuta (COMCE) lamenta profundamente el fallecimiento del doctor José Manuel Muñoz de Aranda, jefe del Servicio de Radiodiagnóstico del Hospital Universitario de Ceuta, una figura clave de la sanidad ceutí cuya trayectoria profesional y calidad humana han dejado una huella imborrable en la ciudad.
Nacido en Tetuán el 7 de septiembre de 1957, el doctor Muñoz de Aranda desarrolló una dilatada carrera médica marcada por el compromiso con la asistencia sanitaria y la excelencia profesional. Licenciado en Medicina y Cirugía, era especialista en Radiodiagnóstico y en Medicina Familiar y Comunitaria, una doble formación que aportó a su ejercicio clínico una visión integral y profundamente orientada al paciente.
Se colegió por primera vez en Ceuta el 17 de marzo de 1983. Posteriormente, desarrolló parte de su trayectoria en otras provincias, estando colegiado en Granada entre 1986 y 1989, y en Jaén entre 1990 y 1994. Ese mismo año, el 17 de enero de 1994, regresó definitivamente a Ceuta, donde permaneció hasta la actualidad, consolidándose como uno de los profesionales de referencia en su especialidad.
"Más allá de su perfil profesional, quienes compartieron trabajo con él destacan su carácter reservado, su rigor clínico, su compromiso con los pacientes y su cercanía en el trato personal. Fue, además, un referente para varias generaciones de profesionales sanitarios en la ciudad"
Durante su etapa en el Hospital Universitario de Ceuta desempeñó funciones de responsabilidad como jefe del Servicio de Radiodiagnóstico, liderando un área esencial para el diagnóstico clínico y el funcionamiento global del sistema sanitario. A lo largo de su carrera defendió de manera constante la necesidad de mantener este servicio con los máximos estándares de calidad, apostando por su modernización y por la incorporación de tecnología avanzada, como el TAC y la resonancia magnética, con el objetivo de dar respuesta a las necesidades asistenciales de la población ceutí.
Más allá de su perfil profesional, quienes compartieron trabajo con él destacan su carácter reservado, su rigor clínico, su compromiso con los pacientes y su cercanía en el trato personal. Fue, además, un referente para varias generaciones de profesionales sanitarios en la ciudad.
El fallecimiento del doctor Muñoz de Aranda supone una pérdida especialmente significativa para la sanidad ceutí, no solo por su labor asistencial, sino también por su implicación en la defensa y mejora de los servicios sanitarios.
En el ámbito personal, estaba casado con María Milagros Olmedo Alguacil, decana de la Universidad de Ceuta, y era padre de dos hijos, uno de ellos radiólogo intervencionista en Madrid.
El Colegio Oficial de Médicos de Ceuta traslada sus más sinceras condolencias a su familia, amigos y compañeros, y reconoce públicamente la trayectoria de un profesional que dedicó su vida al cuidado de los demás.
Descanse en paz.






