Tiene 70 años y se enfrenta a una vida entre rejas durante 4 años y medio más. Su delito, haber intentado embarcar de Ceuta a Algeciras con 562 kilos de hachís.
Ese ha sido el peso final del alijo que la Guardia Civil encontró en la caravana con la que se dirigía a Cádiz junto a su hija. Ella quedó libre 24 horas después de su arresto, la causa se sigue únicamente contra su padre.
Fiscalía solicita no solo esa pena de cárcel por delito contra la salud pública, sino también una multa de 2 millones de euros a sustituir por otros 180 días más de prisión, en el caso de no poder abonarla.
En una de las celdas de Mendizábal, espera el turno de pasar ante su señoría, después de que no se haya podido sellar un acuerdo por conformidad para fijar una condena en audiencia preliminar.
Qué sucedió
El pasado 26 de abril, la Guardia Civil lo detuvo poco antes de embarcar. El perro del Servicio Cinológico marcó que en ese vehículo tenía que haber droga. No se equivocó. Los agentes localizaron bloques y bloques debajo de una cama ubicada en la parte trasera, nada menos que 562 kilos.
La droga estaba repartida en pequeñas piezas todas ellas envasadas para dificultar la labor detectora de los canes antidroga.
La autocaravana, modelo Ford-Benimar, de matrícula nacional, quedó intervenida al haber sido empleada como instrumento para la comisión del delito.
La calificación de la Fiscalía
El Ministerio Público considera que el llamado F.P.A. es responsable de un delito contra la salud pública de sustancia que no causa grave daño a la salud en su modalidad de notoria importancia.
En su calificación inicial solicita esa condena de 4 años y medio de prisión para quien, desde que la Guardia Civil le colocó las esposas, permanece privado de libertad.
La causa solo se ha seguido contra esta persona, en un suceso engarzado en la hilera de casos asociados al narcotráfico que usan el puerto de Ceuta como vía de embarque.






