Falta muy poco para que se ajusten nuevamente los relojes, adaptándose al horario de invierno. Concretamente, la madrugada del domingo 26 de octubre de 2025, cuando sean las 3:00 de la madrugada, pasarán a marcar las 2:00, algo que muchos se preguntan cómo afecta a la ciudadanía, incluyendo a los vecinos de Ceuta.
En el marco de una investigación reciente, el profesor emérito del Departamento de Fisiología de la Universidad de Granada (UGR), Darío Acuña, parte de un grupo global de expertos que están en contra del cambio de hora, alertaba que esto podía ser perjudicial para la salud. No obstante, defendía el horario de invierno.
Como parte de esta investigación, hacía referencia al impacto biológico negativo que tiene el cambio horario en las personas, añadiendo que “este consenso científico apuesta por mantener el horario de invierno, al ser más equilibrado”.
Al respecto, ampliaba que “el horario de invierno evita el exceso de luz por la tarde/noche, considerado perjudicial para la salud al alterar el sistema cronobiótico de las personas” y entre los argumentos que soportaban esta afirmación destacaban que “las variaciones de luz a lo largo de las estaciones son suaves para permitir la adaptación humana, suavidad que el cambio al horario de verano rompe”.
Indicaba el profesor emérito del Departamento de Fisiología de la Universidad de Granada que “el horario de invierno evita el exceso de luz por la tarde/noche, considerado perjudicial para la salud al alterar el sistema cronobiótico de las personas”.
Horario de verano
En el caso del verano, hacía reflexiones sobre las alteraciones por el exceso de luz y daba cuenta de una modificación “en el mecanismo de sincronización endógena cuando se recibe más luz blanca por la tarde/noche, una de las causas más frecuentes de trastornos de sueño por alteración del sistema circadiano”, afirmando que “precisamente, la alteración del sistema circadiano es lo que ocurre cuando se cambia la hora”.
En cuanto a las repercusiones, el profesor emérito del Departamento de Fisiología de la Universidad de Granada explicaba que “los relojes digitales y mecánicos se ajustan, pero el reloj biológico no cambia su hora, alterándose la luz que recibe y, por tanto, las señales que emite tanto a la pineal como al resto de los relojes biológicos del organismo. Esto provoca un proceso de desincronización interna y la alteración del sistema cronobiótico, apunta el estudio”.
Los cambios de horario, ¿hasta cuándo?
En España, la modificación de los relojes se mantendrá al menos hasta 2026, según la orden ministerial publicada en 2022 en la que también se destacaba que la Comisión de personas expertas para el estudio de la reforma de la hora oficial concluyeron “por un lado, que no era aconsejable producir ningún cambio precipitado en los husos horarios mientras no existiese un consenso compartido y una difusión práctica a nuestra ciudadanía de los riesgos y oportunidades que comporta”.
Igualmente, determinaron que “el análisis de los husos horarios deberá venir siempre vinculado al de los usos del tiempo al objeto de clarificar conceptos y procurar pautas de comportamiento que procuren determinados modelos compartidos como el de la corresponsabilidad”.
Y es que se considera que existen otras medidas más relevantes para lograr ahorros energéticos, como la adopción de tecnologías más eficientes y la promoción de pautas de consumo responsable tanto en los hogares como en los lugares de trabajo.
El Boletín Oficial del Estado (BOE) del 15 de marzo de 2022 publicó concretamente el calendario del período de la hora de verano correspondiente a los años 2022 a 2026. Al respecto, se señalaba que las fechas de comienzo del período de la hora de verano sería en 2025 el domingo 30 de marzo y en 2026, considerado el último, el domingo 29 de marzo.







Pues yo estoy en contradicción con este hombre mi problema viene con la falta de luz en invierno prefiero el horario de verano