Un grupo de 34 inmigrantes, residentes en el Centro de Estancia Temporal, ha dejado esta mañana las instalaciones de acogida en Ceuta para marchar a la Península.
En el CETI fueron despedidos por sus compañeros para, después, ser trasladados en vehículos de Cruz Roja hasta la estación marítima. Es una de las salidas habituales programadas para desmasificar el centro que actualmente está ocupado por más de mil personas.

Ese estado de sobreocupación ha llevado a tener que colocar tiendas y ocupar los módulos de uso común que se empleaban para impartir clases y formación. Todo esto ha quedado anulado debido al colapso del centro del Jaral.
De la valla a Ceuta
Los inmigrantes que parten a la Península, en su amplia mayoría de origen subsahariano, fueron despedidos por sus compañeros que los acompañaban en toda la ruta seguida hasta el final del camino del CETI.
Atrás dejan meses de acogida en el centro tras haber cruzado por la valla desde Marruecos, como producto de las distintas incursiones migratorias que tienen lugar en nuestra ciudad.

El centro del Jaral va recuperando cierta normalidad en su exterior, al ir dando acogida a los que pernoctaban fuera. No obstante, la situación no está para nada normalizada. Al contrario, sigue existiendo una presión nada acorde con las políticas migratorias que intenta ejecutar el Gobierno de España.
Dificultad en los traslados
La delegada del Gobierno, Cristina Pérez, reconoció en una de sus recientes intervenciones ante los medios de comunicación que la clave está en organizar traslados, pero que estos también tienen que adecuarse al nivel de ocupación que hay en los centros peninsulares.
Eso no siempre se logra, de ahí que las salidas a la Península no pueden ser ni lo numerosas ni lo constantes que debieran.
Quienes marchan van a centros repartidos en la red de asistencia social operativa en la Península, que son los que deben indicar la capacidad de la que disponen.
Sin respuestas sobre la permanencia del director
Y mientras esta situación continúa, sigue en el aire el futuro del director del centro, Antonio Bautista.
Esta semana, el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones respondía a preguntas de este periódico que todo sigue igual, es decir, no se ha tomado ninguna decisión respecto de su mantenimiento al frente de las instalaciones.
Lo que se cuestiona es la forma en la que gestionó todo lo sucedido tras la denuncia por agresión sexual de una enfermera, si activó los protocolos debidos o no.
Sobre esto no se ha pronunciado Madrid, pero sí que el PSOE ha indicado públicamente que no desea su continuación al frente del centro de acogida.






Y las OENEGETAS recibiendo millones y millones de euros de nuestros impuestos, de todos los españoles, que podrían emplearse en otras cosas. A estos, billetes de vuelta y que luchen todo lo que quieran por mejorar su países, aquí ya lo hicimos nosotros y con el PSOE vamos en caída libre.
Esta noticia es la mala respuesta a una nefasta política de inmigración. Los inmigrantes ilegales no se pueden ir de rositas como si fuera un premio. El efecto llamada existe y los ilegales lo saben, alimentando las mafias de estas personas.
¿Para cuando una inmigración ordenada, dónde se ofrezca trabajo y necesidades básicas a estas personas?¿Debemos mover a las personas como si fueren mercancías? La devolución a sus países de orígenes es necesaria, salvo conflictos (muchos de ellos alegan, teniendo la nacionalidad de otras zonas,; ¿cómo se explica aceptar esto?- Buenismo.
La falta de mano de obra es evidente ¿Porqué no contratar en origen? Claro, se le acaba el chollo a las mafias.
Cuando entre ppxox y metan la pata con marruecos entonces vamos a saber los que son avalanchas ....
Claro , con Marruecos mejor sumisión y soltar pasta. Que se acaba? Pues más y así todo sigue chachi .. hasta que se acaba...y vuelta a empezar
Se van 34, mañana entraran 340
Ya han entrado 340
Y aquí tenemos el premio a l ilegalidad. Deportación a sus países, aquí no podemos cargar con todo lo que llega.
Niños, mujeres, ancianos... Todos huyen de l guerra... Entonces, quién está luchando en la guerra? El cuento.