Comienza una nueva edición del Mercado Medieval de Ceuta. Las Murallas Reales se han convertido es un espacio propio del siglo XV donde se han dado cita puestos llegados de todo el territorio español, atracciones propias de la época y animación musical.
El Mercado Medieval ha quedado inaugurado en la tarde de este jueves con un pasacalles que ha partido desde la Plaza de Nelson Mandela hasta recalar en las Murallas Reales, donde los puestos ya se encontraban abiertos al público.
Un recorrido por el Mercado Medieval
FaroTV ha hecho un recorrido por el Mercado Medieval para conocer qué se puede encontrar en este espacio que permanecerá abierto hasta el domingo. Entre ellos había puestos de alimentos de productos típicos como quesos, miel, chucherías, patatas o panes.
Tampoco faltaban los espacios dedicados a la bisutería, la fotografía en piedra, los inciensos, ambientadores o juguetes.
Asimismo, había una zona dedicada a los más pequeños, con atracciones como colchonetas o actividades de artesanía en las que ellos mismos podían elaborar un producto de barro.
Especialistas en queso, una tradición
Desde Extremadura había llegado Francisco Morejón, con su puesto ‘Productos El Bici’, que trae “lo mejor de la tierra. Venimos del Casar de Cáceres y traemos las la torta del Casar, los quesitos de oveja fuerte con cuatro añitos, cinco añitos y un poquito de variedad de Extremadura como cada año”.
Ellos llevan ya 18 años participando en este Mercado Medieval y su expectativa es “venderlo todo”, aunque señala que los productos más demandados son “la torta del Casar, el quesito de cabra, las cremitas y el pimentón de la Vera”.
Además, cuenta Morejón, este año traen una novedad, que es el queso de trufa “100% natural y de la zona de Extremadura” y que tiene muy buena acogida allá por donde van. Por eso, confían en que aquí también se convierta en el producto estrella de este Mercado Medieval.
Productos de ‘Acero’
En el Mercado Medieval también se pueden encontrar una gran variedad de puestos de bisutería. Uno de ellos es ‘Acero’ y su propietario Juan Andrés Altamirano detalla que ellos llevan “mucho tiempo trabajando lo que es el acero, que es un material noble e hipo alergénico. Además, está muy bien, en cuanto al valor y calidad”.
Aquí se pueden encontrar una gran variedad de colgantes bañados en oro y plata, anillos y pulseras, entre otros, a gusto de todos los usuarios a los que ya van conociendo porque llevan muchos años visitando este espacio.

‘Las brujitas’ de Alexia
‘Las Brujitas’ es como se conoce a este puesto en el que no faltan “las brujitas, amuletos de la suerte, calaveras, que estamos sacando las nuevas colecciones; y los dragones”, detalla Alexia Arteaga.
Ella define sus productos como aquellos que sirven para “fomentar la ilusión de los niños y la unión familiar” y lleva ya ocho años viniendo a este Mercado Medieval. Una herencia que ha cogido de su madre, que venía anteriormente con estos mismos productos.
Entre sus clientes habituales se encuentran “todos los que son coleccionistas de hadas, de copas y cosas específicas, y vienen todos los años a ver qué tenemos de nuevo”.
Por ello, Alexia llega a este nuevo Mercado Medieval desde Toledo “con mucha ilusión” y confiando en que el público haga parada en su puesto.
La miel como producto principal
Alberto Velgara se encontraba al frente de un puesto especializado en miel y cerveza e hidromiel ‘Valeria’. Para él, esta era su primera vez en el Mercado Medieval de Ceuta y ha optado por traer estos productos.
Tal y como ha contado, la hidromiel “es la bebida de los vikingos. Es una bebida dulce, alcohólica, resultante de fermentar nuestra miel mediante levadura. Es un proceso de fermentación y obtenemos una de las mejores hidromieles que tenemos en la península”.
Además, también tienen una gran variedad de productos relacionados con la miel porque son “la quinta generación de productos de miel. Venimos de Cuenca y producimos a lo largo de la península doce variedades distintas de miel”.
Pero no solo han traído tarros de miel, también cremas de mano hechas con miel, pirulaetas, un panal de miel, caramelos e incluso polen multivitamínico natural.
Un taller de alfarería
Recorriendo el Mercado Medieval nos hemos encontrado con un taller de alfarería en el que los más pequeños disfrutaban mientras hacían alguna pieza bajo la supervisión de Francisco Miranda.
Su propietario ha señalado que en este lugar “tanto niños como mayores podrán hacer una pieza su gusto, moldeándola en un torno de alfarero, porque es súper fácil”.
Además, dice que “las piezas que hacemos no pueden ser muy muy grandes puesto que no tenemos un horno para secarlas a posteriori” y se tienen que secar al aire libre en unas cuatro o cinco horas.
En base a su experiencia, el taller de alfarería es muy demandado porque es “bastante satisfactorio y relajante” y desde el primer momento son muchos los clientes que quieren probar.
Con todo ello, el Mercado Medieval ofrece una gran variedad de puestos para encontrar aquello que necesites o se te antoje. Las puertas del Patio de Armas de las Murallas Reales estarán abierto al público hasta el próximo domingo con un sinfín de actividades de animación para sumergirte en el medievo.





