Intentó embarcar en el ferry con destino a Algeciras con 120 kilos de hachís en el coche. Lo había convertido en un pequeño almacén de droga para sacar de Ceuta toda la narcótica sustancia repartida entre el suelo, depósito de combustible y huecos naturales del vehículo.
El conductor de 34 años, ciudadano español, residente en la provincia de Cádiz, ahora está en prisión provisional a la espera de juicio. Esta ha sido la decisión judicial adoptada este domingo tras un nuevo servicio antidroga desarrollado por la Guardia Civil en el puerto, según han confirmado fuentes judiciales a este periódico.
Fue allí, en el embarque, en donde los agentes procedieron al registro de un turismo que les resultó sospechoso. Ocurrió avanzada la tarde del sábado y su conductor, un ceutí, terminó con los grilletes colocados por un delito contra la salud pública.
El hallazgo de la droga
En el registro del coche dieron con los diferentes bloques de hachís escondidos por todas partes.
Habían preparado el vehículo de tal manera que sus huecos principales se habían transformado en escondites de la droga.
Ahora se enfrenta a 4 años de prisión, será un juzgado de lo Penal el que lo siente en el banquillo para responder de estos hechos, engarzados en la hilera de servicios que ejecuta el Instituto Armado para evitar la introducción de sustancias estupefacientes al otro lado del Estrecho.
La autopista del puerto
El embarque sigue siendo la vía, el objetivo elegido por quienes intentan alimentar el negocio del tráfico de drogas.
La ocultación de hachís en coches sigue constituyendo el principal modo de pase, después de que haya sido introducido por la frontera del Tarajal.
La droga encontrada en este operativo fue trasladada al área de Sanidad dependiente de la Delegación del Gobierno, mientras que el coche usado como medio de pase ha quedado intervenido por la Benemérita.
Solo en lo que va de año la Guardia Civil ha detenido en este lugar a más de 100 personas por este delito y ha superado las 3 toneladas de hachís decomisadas.
El repunte en las intervenciones ha sido claro en un puerto que se convierte en la puerta necesaria para cruzar el Estrecho al objeto de abastecer el mercado con el hachís procedente de las plantaciones de Marruecos.
Puerta de entrada y salida
Al igual que la Guardia Civil vigila en esta zona la pretendida salida de narcóticos, también en la frontera se aplican filtros en lo que supone el acceso principal.
Lo hace España, pero también Marruecos, que ha reforzado los seguimientos a vehículos dando con gran número de alijos que pretendían ser introducidos en la ciudad.
En las últimas semanas, con el fin de la OPE, han aumentado esas aprehensiones de manera notable.






