Las obras en el cementerio de Sidi Embarek continúan para ir habilitando tumbas que garanticen los enterramientos. Estos se llevan a cabo, desde hace semanas, en la parte en donde se ordenó esta actuación de emergencia. El Gobierno de Ceuta se comprometió a resolver esta incidencia de falta de espacio, contemplándose la construcción de 500 tumbas.
Los trabajos se llevan a cabo para garantizar el cumplimiento de un compromiso que se ha ido retrasando.
Una panorámica desde la parte superior del cementerio recoge cómo se ha cubierto prácticamente toda la parte baja de este recinto, lo que ha obligado a enterrar en este otro punto, mientras se sigue trabajando a contrarreloj para ir habilitando nuevas tumbas.
Obras de emergencia
La obra de emergencia fue autorizada a primeros de año después de las complicaciones surgidas en la parcela donde se llevaba trabajando desde hacía meses debido a la aparición de varios artefactos.
Eso llevó a paralizar las actuaciones hasta la realización de los estudios que garantizaran la seguridad de los trabajadores, pero no se rescindió el contrato con la empresa adjudicataria.
Se aprobó como salida de emergencia esta obra para intervenir a la vez que se continuaba con el derribo de infraestructuras abandonadas.
Los detalles de la actuación
La obra de emergencia implica la construcción de 329 tumbas y se dispone de presupuesto de 1,4 millones y se actúa sobre una parcela de 1.200 metros cuadrados que ya fue chequeada por las distintas autoridades del área de Sanidad que giraron una reciente visita a este recinto.
Se atiende así el temor que tenía la comunidad musulmana ante la carencia evidente de espacios para continuar con los enterramientos.
Al margen de esta intervención específica relacionada con las tumbas, se quiere dotar al entorno del cementerio de suficientes plazas de aparcamiento, atendiendo así a las necesidades de muchas familias que acuden al lugar y no encuentran dónde dejar sus vehículos.
Se comprometió una intervención en la calle Soldado Valle Almazán para disponer de una explanada que sirva de alivio para las familias que acuden con sus vehículos a este lugar.






Esos no son tumbas, son nichos a ras de suelo, no son aptas para el entierro musulman, la comunidad musulmana, no se pronuncia porque su máximo responsable es trabajador del cementerio, es peón de cementerio, (en país de los ciegos el tuerto es el rey), y como la gran mayoría pertenecen a esta comunidad, ninguno critica ni dice ni mú. ¿Por que? por la sencilla razón de que estos peones son los que deberían cavar las tumbas como exige la ley islámica, con pala y pico, hacer un hueco en la tierra, el cuerpo debe volver a la tierra, estar en contacto con la tierra y no unos cuartos de bloques de hormigón construidos por albañiles. Para no enlomarse, simplemente prefieren que sea de esta manera para comodidad de los peones de cementerio. Penoso ver en que han convertido la religión, en un negocio, lo peor que nadie con responsabilidad dice nada, todos miran a otro lado, sabiendo que esto no es lo correcto. 7asbiya Allah uani3ma Alwakil, a todo aquél que es responsable de esto, tanto por acción como por omisión.