Mi encanto se marchó, pero quedó aquello que todos siguen admirando. Una sonrisa en la boca, una frase corta, que reconforta a todas las almas que se cruzan en mi caminar diario.
Gustoso que doy esas vivencias, ya que supongo que le vendrán de perlas a quien las escucha.
Muchas veces visualizo mis palabras y con orgullo recuerdo los instantes de donde las he recopilado y es cuando me vienen esas improntas, e incluso las voces, de ese pasado, que me elevan a un interés, ese que jamás debería de haberse marchado de mi lado.
Y es que la vida te enseña, poco a poco, y aunque muchos digan que no vale para nada, otros, donde estoy incluido yo, decimos a boca llena: "Que lo principal es vivir, y recibir las muestras de aprecio del universo, y saberlas aprovechar, para un mañana podamos recordar y sernos útil".
Y los días caen, pero cuando despertamos nos encontramos con un nuevo día, que afrontamos con todas las garras, todas nuestras energías y solo pensando en dar, para seguir recibiendo la muestra de caridad de aquel que nos ha traído y desea que estemos en este camino tan bello, aunque de vez en cuando caigamos y tengamos la desfachatez de acordarnos del maligno.
Son sufrimientos, son malos instantes, pero bueno, siempre estarán recompensados.
Vístete y sal a una nueva aventura, y no especules, eres único y muchos lo saben.






