Ha sido un auténtico logro fruto del esfuerzo de la Ciudad Autónoma de Ceuta y la colaboración con la Asociación de Feriantes: este año, las Fiestas Patronales contarán con cuatro jornadas sin ruido, una medida pensada para que las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) puedan disfrutar también de la feria.
Estas jornadas especiales se celebrarán los días 30 y 31 de julio, y 3 y 4 de agosto, desde la apertura del recinto ferial hasta su cierre. Durante ese tiempo, no habrá música ni hilo musical en ninguna de las atracciones, permitiendo así un ambiente más tranquilo y accesible para quienes son hipersensibles al sonido y otros estímulos sensoriales.
Este compromiso por la inclusión no es nuevo: en distintas ferias de España se vienen desarrollando iniciativas similares desde antes de la pandemia, y Ceuta se sumó por primera vez en 2019. Desde entonces, el objetivo ha sido claro: hacer que todos los ciudadanos, sin excepción, puedan participar y disfrutar de sus fiestas patronales.
El “casi silencio” será el protagonista de estas cuatro tardes-noches en el recinto ferial, facilitando la participación de niños y adultos con TEA, quienes a menudo encuentran difícil —o directamente inviable— acudir a la feria debido al ruido, las luces intensas o las multitudes.
Para una persona con autismo, estímulos que para otros pueden pasar desapercibidos pueden generar altos niveles de ansiedad, estrés o malestar. Por eso, medidas como esta no solo hacen visibles estas necesidades, sino que además convierten el derecho al ocio y la participación en una realidad.
Desde el colectivo de familias se ha valorado muy positivamente esta ampliación de la medida, recordando que el año pasado ya propusieron pasar de 3 días sin ruido a cuatro, petición que ha sido atendida con creces este año. Además, insisten en la importancia de seguir avanzando en accesibilidad e inclusión, y piden que el horario sin ruido comience algo más tarde, para evitar las horas de más calor.
Una feria más inclusiva es una feria mejor para todos. Este tipo de acciones abren la puerta a un modelo de celebración más respetuoso, empático y pensado para que nadie se quede atrás.
Fechas
Los días 30 y 31 de julio y 3 y 4 de agosto desde la apertura hasta las 12.00 de la noche no habrá ruido en la calle del infierno y la música, en las casetas, tendrá un volumen menor con el objetivo de hacer de la feria un lugar más inclusivo







Y mi pregunta es: qué pasa con el fin de las fiestas? Esos fuegos artificiales tan ruidosos y costosos que se podrían haber hecho pensando en estas personas no cuenta. Porque no podrán acudir lógicamente, cuando ya existen otros formatos para realizan un fin de fiesta sin fastidiar y que todo@s puedan disfrutar. De ésto se siente orgullosa la Ciudad Autónoma?
Tampoco destroces las tradiciones, inclusión es adaptar parte pero no romper esa esencia de finales de fiestas... 4 días de 8 que mas quereís? El caso es protestar por todo...