El comisionado del Polígono Sur, cuya visita a Ceuta ha vuelto a posponerse, participó en unas jornadas celebradas en Sevilla
El desarrollo del trabajo del plan integral propuesto para la barriada del Príncipe depende en gran medida del asesoramiento de Jesús Maeztu,actual comisionado del plan para el barrio Polígono Sur de Sevilla. Aunque el martes era la fecha prevista de su llegada a Ceuta, donde vendría a participar en la comisión creada en el seno de la Asamblea local, este periódico pudo saber ayer que la visita ha vuelto a sufrir un aplazamiento hasta la primera semana de noviembre, informaron fuentes de la Asamblea.
Antes, sin embargo, el comisionado, encargado de acometer la reforma integral del barrio marginal sevillano, quiso hablar para este periódico en el contexto de un congreso nacional sobre educación celebrado en la capital hispalense. Las jornadas responden al título de ‘Transformando la escuela’, cuyo programa de actividades incluía una ponencia de Maeztu. Tras su intervención,“vehemente y apasionada”, según la calificación de algún asistente, Maeztu se prestó a responder a unas preguntas. “Igual que en Sevilla, la tarea que hay que llevar a cabo en el Príncipe no es nada sencilla”, dijo al referirse a la semejanzas que podrían existir entre las reformas que habría que efectuar en la barriada ceutí.
Maeztu aseguró que cuenta en su poder con varios informes. Aparte de subrayar la “complicación” que supone la transformación de áreas urbanas deprimidas social y económicamente, el comisionado señaló lo “fundamental” de los particulares religiosos, culturales y lingüísticos en la barriada local, aunque adelantó que la clave al problema consistiría en “el verdadero acercamiento al territorio. Deben hacerlo todos: agentes sociales y educativos tienen que acercarse al Príncipe con a disposición de trabajar de veras”, explicó el comisionado del Polígono Sur.
En el escenario del congreso nacional que se celebró en Sevilla, centrado en asuntos pedagógicos, Maeztu apuntó que “educar en un escenario complejo requiere transformar el entorno, poniendo en valor las características propias del barrio”. En este sentido, continuó el comisionado, “la escuela ha de enseñar a vivir, ha de ser constructora de ciudadanía y los centros educativos no pueden vivir al margen del entorno en el que están, sino que han de abrirse”. En definitiva, las claves para facilitar la integración aportadas por Maeztu son: la adaptación al entorno mediante la coordinación de servicios, la integración de las visiones de los ciudadanos y el personal técnico-especializado y el carácter “integral” de los proyectos.






