La barriada del Príncipe Alfonso tiene un corazón enorme, bien alejado de la imagen negativa que acostumbra a darse de ella. En esta crisis que azota a Ceuta tras la entrada masiva de miles de marroquíes, sus vecinos han dado el paso para proteger a las más vulnerables, a las niñas y mujeres que se encontraban en la calle.
A las espaldas del colegio Reina Sofía y junto al antiguo Poblado Legionario, se levanta una especie de campamento en donde ellas encuentran protección, una cama en la que dormir, aseo, comida y ese apoyo que no ha ofrecido una administración atrapada en esta falta clara de normalidad.
Ahmed Enfedal, Abdelkamil Mohamed ‘Kamal’ y Fatiha Abdelah unen sus fuerzas, aparcan sus propias familias, sacan horas de donde no las hay para organizar esta especie de campamento alternativo en donde ellas, las niñas y las mujeres mayores de edad, se encuentran seguras.

Estos tres vecinos tienen un único objetivo: algo tan básico como protegerlas.
“La iniciativa empezó porque una vecina y la asociación de vecinos, los voluntarios que estamos y la parte de la junta directiva vio oportuno que teníamos que hacer algo porque veíamos a la gente en la calle, las niñas durmiendo en los callejones con una inseguridad plasmante y, es que encima son niñas… con la vulnerabilidad que tiene un ser mujer dentro de estos episodios estando en la calle”, explica el presidente de la asociación de vecinos del Príncipe, Ahmed Enfedal.

“Decidimos entonces que teníamos que protegerlas y, de qué manera, pues intentando habilitar un sitio donde nosotros, los mismos vecinos, estuviéramos vigilando la zona y que estuvieran por lo menos, aunque estén a la intemperie, por lo menos que estuvieran atendidas”.
Las noticias alarmantes sobre agresiones sexuales y violaciones
Había que darles cobijo y seguridad, sobre todo ante los casos de agresiones sexuales y violaciones que se estaban escuchando, con hasta seis episodios ya constatados de manera oficial y bajo investigación judicial y policial.
“Veíamos o escuchábamos cosas que te rompen el corazón. Y entonces decidimos que no, que nosotros no podíamos seguir así, que a nosotros nos da igual los políticos, nos da igual la política, nos da igual lo qué ha pasado, cómo han venido, cómo no han venido. Nosotros nos centramos en lo que es: una ayuda humanitaria”.
“Nos centramos en que son personas, encima son niñas, es que lo que está haciendo la Ciudad imperdonable. Se están violando todos los derechos internacionales de protección del menor. Entonces, claro, teníamos que hacer algo”.
Un número que aumenta
Las niñas y mujeres son cuidadas en este campamento hasta que se lleva a cabo el triaje. Cada vez llegan más, buscando ese apoyo y cuidado en esta particular zona segura.
“Hoy en el triaje que hizo la Policía había 160 menores. Además, tenemos mujeres que son chicas de veintitantos años, que son ya mayores, pero claro, todas son susceptibles de ser agredidas”, reseña Enfedal.
“Ahora mismo he estado apuntando, porque por la mañana, por la tarde tenemos que volver a apuntar porque viene más gente. En principio eran solo menores, ahora también son mayores. Ahora mismo he estado apuntando y voy por los por los 180 y pico y todavía no he terminado porque me están esperando”, completa Fatiha Abdelah, secretaria de la asociación vecinal de la asociación del Príncipe Alfonso.

“Nosotros lo que pedimos son soluciones. Hemos dejado nuestra vida aparte para ayudar a esta gente. Los podemos controlar, lo que pasa es que tenemos que tenerlos protegidas porque son niñas que están siendo violadas, que no pueden estar en la calle, son menores, ¿sabes? Entonces, los voluntarios, la gente que está trayendo ropa, comida, todo… estamos aquí dejando nuestra vida”, concreta.
Una desprotección imperdonable
‘Kamal’, quien durante años ha sido el presidente de la asociación vecinal, nunca se aleja de esa labor de barrio impagable. Lo lleva en la sangre.
“Al ver a tantos menores desprotegidos en la calle y lo que estamos viendo que ha sucedido con violaciones y todo, pues hemos decidido prestar ayuda a estos menores, sacarlos de la calle y darles protección. La barriada del Príncipe Alfonso siempre ha sido una barriada desprotegida”, indica Abdelkamil Mohamed.
“Estamos viendo que se ha empujado a todos los inmigrantes hacia las zonas periféricas y los vecinos son los que le están dando de comer, dándole ropa, dándole de todo y sobre todo hemos hecho esta zona segura, una zona segura que pueden acudir a estar protegidas, alimentadas. Estamos consiguiendo ropa, donaciones, comida y esto es una zona segura para ellas hasta que el Gobierno, tanto de la Nación como la Ciudad dé una solución a estos menores”, expresa.
“Estamos hablando de menores. Nosotros no entramos en políticas, en quién ha mandado esto. Estamos hablando de ayuda humanitaria a menores y estos menores tienen que salir de las calles, tienen que estar protegidos y eso es lo que pedimos a los gobiernos de la Nación y al gobierno de la Ciudad, que den una solución a estos menores. Nosotros estamos cansados, tenemos también otras responsabilidades y hemos dejado todo, como ha dicho Fatiha, pero aquí estamos dando la talla, esperamos que el gobierno dé una solución a estos menores”.
La solidaridad del Príncipe
La barriada del Príncipe Alfonso ha mostrado de nuevo esa faceta desconocida o que de forma interesada no quiere hacerse pública.
Allí viven madres y padres de familia que sufren con lo que sucede y que han convertido esta acción que parte del corazón en un ejemplo para todos.
“Tú sabes que el Príncipe siempre es solidario. También en 2021 pasó lo mismo, no con tanta envergadura porque esta vez ha sido unas 10 o 15 veces superior”, explica ‘Kamal’.

“Al principio era un caos, teníamos miedo, estábamos asustados los vecinos, había escasez de alimentos, aunque todavía tenemos escasez de todo, absolutamente, pero aún así los vecinos de la barriada, de toda Ceuta, también de Sidi Embarek y otras barriadas periféricas están dándolo todo y esperemos que el Gobierno actúe igual que hemos actuado nosotros que hemos contenido el primer golpe”.
“Esperemos que el Gobierno reaccione por lo menos para sacar estos menores de las calles porque están en peligro”.





