Con el final de la Semana Santa toca regresar a una cierta normalidad: vuelta al trabajo para quienes hayan disfrutado de vacaciones, apertura de colegios, actividades... y a la vista una campaña electoral aunque oficiosamente ya haya comenzado para muchos. Llegará el momento de hacer las reflexiones oportunas en torno a lo acontecido en esta Semana Santa, debiendo realizarse en los foros adecuados, con el único ánimo de corregir errores y mejorar en lo posible todo lo que se ha hecho.
Ceuta ha podido disfrutar de todos los pasos en la calle, ha podido mostrar a la ciudadanía el trabajo hecho desde las distintas hermandades, por eso hay que dejar ahora en la parcela de lo más privado de estos círculos la oportuna reflexión e incluso las posibilidades de innovación si es que las hubiera de cara a próximas ediciones, siempre consultando en donde se debe las decisiones que tengan que adoptarse.
Ceuta regresa a la normalidad como muchas otras zonas de España para las que este Lunes no es festivo, y lo hace encarrilando una normalidad que irá llegando a los distintos ámbitos.
Una normalidad que debe entenderse a todos los niveles, aparcando nerviosismos y enfrentamientos que se están viendo demasiado pronto con críticas sin sentido que desde luego no reflejan la política real y constructiva que se debe hacer y que esperan los ciudadanos.
Queda poco más de un mes para la gran cita electoral, habrá que pensar en dar la talla como se merece.






