El fuerte viento registrado en las últimas horas ha provocado la caída de varios módulos situados en el puerto, donde la Policía Nacional desarrolla a diario sus labores de control antes del embarque de pasajeros.
Según las primeras informaciones, “los módulos no se encontraban anclados al suelo”, lo que facilitó que fueran desplazados y acabaran volcados.
Los módulos afectados, que se encontraban vacíos en el momento del suceso, forman parte de las instalaciones provisionales utilizadas durante las obras en la zona portuaria. A pesar de no haberse producido daños personales, el incidente ha generado una gran preocupación entre los agentes que trabajan habitualmente en ese espacio.
Desde la Confederación Española de Policía (CEP), con su secretario Eduardo García a la cabeza, han denunciado que esta situación supone una “presunta grave negligencia”, ya que, de haber coincidido la caída con la presencia de un agente, podría haberse producido una desgracia de consecuencias imprevisibles. El sindicato policial insiste en que la seguridad debe ser prioritaria en un entorno laboral de riesgo.

Falta de seguridad en el puerto
La CEP ha subrayado que no es la primera vez que se produce un incidente similar en la zona, lo que evidencia una falta de previsión y control por parte de los responsables. Según el sindicato, los policías se ven obligados a desempeñar su trabajo en condiciones precarias, especialmente durante el desarrollo de las obras.
Asimismo, los representantes policiales critican que no se está teniendo miramiento alguno ni en la actualidad, con las obras en marcha, ni en etapas anteriores, con respecto a las condiciones laborales de los agentes destinados en el puerto. Aseguran que estas deficiencias han sido comunicadas en reiteradas ocasiones sin que se hayan adoptado soluciones eficaces.
Por todo ello, la CEP exige la adopción inmediata de medidas, entre ellas el anclaje adecuado de los módulos y una revisión exhaustiva de las instalaciones, para garantizar la seguridad de los agentes y evitar que se repitan situaciones que podrían haber acabado en una tragedia evitable.







Quien es el culpable, Cristina de la Plaza de los Reyes, ahora que dira.
Desde luego, la culpa no es de Marlaska