Opinión

Viajar sin volver del todo

Hacer viajes, trazar planes para salir del espacio habitual: rutina, trabajo, el día a día que siempre vuelve todas las semanas. Llega ese tiempo que permite hacer maletas, elegir destino, averiguar, investigar la ruta, informarse o irse a la aventura sin más.

Viajar es hacer más grande el mundo, crecer, saberte distinto en otra cultura, en otras lengua, en otras costumbres.

Nunca he viajado solo, es una asignatura pendiente aunque tampoco me importa conseguir el aprobado. Comenzar a analizar propuestas, presupuestos, alguna visita a alguien que queremos ver o que quiere vernos, regresar a cualquier lugar en el  que ya estuvimos o que nos espera desde siempre.

Hay un antes y un después que iremos repasando en la memoria:  reuniones, preparativos, lugares imprescindibles que no podremos dejar pasar.

Anotaremos trayectos, horarios, recomendaciones, aunque no se trata de cumplir un guion que tendremos que seguir al pie de la letra. Los imprevistos forman parte de todo lo que nos puede suceder y que nunca nos podríamos imaginar.

Regresaremos a nuestro punto de salida pero ya habremos dejado algo de nosotros.

Cambiamos siempre que nos atrevemos a cambiar, abrimos cerraduras cuando perdemos las llaves, encontramos cuando buscamos y sentimos emociones que nos llevarán a otras emociones.

Viajar es todo esto, respirar otro aire, aprender a mirar, relativizar todo lo que tomabas por indiscutible.

El destino es el encargado de sacarnos los billetes,      de contarnos historias, de ofrecernos comidas insospechadas.

Yo, que lo suelo escribir todo por si la memoria se olvida de mí, vuelvo a leer lo que fui anotando, los museos, los paisajes, gente que conocí hace más de treinta años y de la que no volví a saber.

Hubo un tiempo mochilero en el que charlamos frente a hogueras navegando en las estrellas, compartimos frío en las tiendas de campaña adolescentes, cantamos y brindamos cuando nos pasamos la botella de vino o la ginebra barata que compramos, abríamos botes de comida como auténticos manjares. Y es que cada viaje nos acompaña como una especie de brújula, como un bosque en el tenemos que adentrarnos o una montaña que escalaremos unidos por cuerdas.

Cuando leo mis diarios  creo que esos sitios, esas personas, esos pueblos en los que pasamos alguna noche ya forman parte de un rompecabezas en las que las piezas adquieren su sentido cuando forman la fotografía de tu vida.

Todo está por conquistar, pero sin conquistas, sin victorias, sin imposiciones, sin etnocentrismos.

¡Viajeros al tren!

Entradas recientes

Maher Zain conquista las Murallas Reales con una noche inolvidable

Las Murallas Reales han vivido este viernes una de esas noches que quedan grabadas en…

25/07/2026

Grave accidente de tráfico en la carretera de Cabo Negro

La carretera de Cabo Negro ha vuelto a ser escenario de un grave accidente de…

24/07/2026

De segunda mano o réplicas chinas: la locura por la camiseta de España tras el Mundial

La conquista del Mundial 2026 por parte de la selección española no solo ha desatado…

24/07/2026

Saad y Wael, dos adolescentes muertos en el cruce a nado a Ceuta

Eran unos críos. Dos chavales de Marruecos que estaban en la flor de la vida,…

24/07/2026

Adiós a las gangas: los pedidos de Shein, Temu y AliExpress ya pagan la nueva tasa de la UE

La Unión Europea prepara un nuevo sistema que afectará a millones de consumidores, entre ellos…

24/07/2026

Ceuta encabeza el mapa del divorcio en España con más rupturas por habitante

El verano es una de las estaciones donde más aumentan los divorcios y rupturas matrimoniales.…

24/07/2026