-
Los vehículos alcanzan altas velocidades y se producen atascos en lo que es un “embudo”
El caos circulatorio en las inmediaciones del Instituto Almina comienza a ser una de las problemáticas que más afecta a los vecinos. El incendio de una vivienda hace unos días puso de manifiesto la necesidad de una solución a este tema, según explica Hamed Lackel de la hamburguesería ‘El Rubio’. “A los Bomberos les costó mucho llegar porque sólo hay una carretera de acceso y esto es un embudo. No culpo a las autoridades, pero después hay proyectos de la Ciudad que llevan años aprobados y no se hace nada”.
La velocidad con la que circulan los vehículos y motos por la zona se plantea como el gran problema a resolver. “Muchos coches vienen a unas velocidades exageradas y terminan derrapando al final de la cuesta que viene de Pedro Lamata. Las motos hacen caballitos y temo que algún día pueda haber una desgracia”, añade Lackel.
Los badenes no han frenado la irresponsable forma de conducir de estos ciudadanos, aunque para los vecinos siguen siendo “insuficientes”. Los vecinos piden que se incremente el número para evitar las velocidades desorbitadas, además de impedir el aparcamiento a lo largo de la bajada que transcurre por las Murallas Meriníes. “Si se aparca ahí, no deja circular a dos coches y es una carretera de doble sentido. Un vehículo tiene que esperar mientras el otro pasa”.
En una zona donde se congrega el IES Almina y dos centros de Educación Primaria en sus alrededores, los vecinos consideran insuficiente la presencia de una pareja de la Policía Local o Nacional. “Estos centros pueden sumar 2.000 personas. A la hora punta se corta el tráfico y cuando llegan abajo para llegar a la carretera de Benítez, como hay coches aparcados (que está prohibido), se forma un tapón con el cruce de Benítez y los coches llegan hasta la cuesta”, apostilla uno de los vecinos, Antonio Moreno.
Ante esta situación de desorden vial, proponen una situación consistente en la apertura de una calle cortada por un muro, cuya utilidad parecer ser la de albergar los transformadores eléctricos de una vivienda cercana. “Si lo tiran se conseguiría una nueva carretera que está detrás. Daría a los Marrajos y sería un desahogo muy grande, pero no sólo para nosotros, sino también para Hadú, el Mixto, Benítez...”, apunta Lackel.





