Vecinos de la zona centro han denunciado la existencia de algún individuo que, desde su edificio, disparó a aves haciendo empleo de un arma de aire comprimido. Para mayor gravedad el último caso se ha producido en plena tarde, en la calle Álvarez.
Allí, en torno a las 18.00 horas, fue alcanzado un ejemplar de pavana que además estaba anillado. Testigos de lo ocurrido escucharon los ruidos y vieron cómo la pavana caía desde un murete al suelo, con las heridas producidas por los disparos. La gaviota fue a morir debajo de un vehículo sin que nada pudiera hacerse por recuperarla.
Los vecinos han denunciado a este medio ya no solo la crueldad de quien ha cometido tal acción sino las consecuencias que podría haber tenido para cualquier viandante que pasara por la zona. Por la dirección de los disparos, todo apunta a que se hicieron desde uno de los edificios cercanos. A esto se suma el hecho de que haya centros escolares en el lugar.
Actuaciones de este tipo no hacen sino mostrar la existencia de grupos que incurren en claros casos de maltrato animal. Disparan a pavanas, pero también colocan veneno para otros animales como los gatos. Así ha ocurrido precisamente en esta misma calla Álvarez y aledaños, en donde se han encontrado mininos gravemente afectados.
Asociaciones y grupos animalistas han denunciado estos casos pero no existe una reacción policial en condiciones. De hecho esta misma semana El Faro sacaba a la luz el hallazgo de perros gravemente heridos tras ser utilizados para las peleas entre canes. En el caso en cuestión se arrojó a un tuso de un vehículo tras usarlo como cebo.






