Las últimas semanas no están siendo nada tranquilas para los vecinos de la zona centro ni para sus comerciantes. El incremento en el número de robos sumado a la ausencia de vigilancia policial completan unas jornadas críticas. Se sospecha que los actos vandálicos tienen en común su autoría, ya que el modo de proceder es el mismo en todos los casos.
El ladrón fuerza las puertas de los establecimientos con violencia, ayudándose de un elemento cortante y actuando siempre de madrugada sin que cuente con obstáculo alguno.
Hasta el momento se han producido robos en una peluquería, dos tiendas, un bar, un kiosco y, al menos, en tres viviendas ubicadas en el entorno del pasaje Mina. A los locales se accedió por la fuerza, logrando violentar los accesos para lo que tuvieron que emplear varias horas, sin que nadie advirtiera tales incidencias.
Las denuncias sobre falta de vigilancia están más que justificadas puesto que los robos fueron practicados en zonas de amplia visibilidad sin que hubiera presencia policial para poder abortarlos. El caso más reciente, el del kiosco de la plaza de los Reyes, se produjo frente a la Delegación del Gobierno y los ladrones intentaron primero violentar una de las puertas para, después, terminar accediendo por otra de las vías empleando un elemento cortante para, con detenimiento, acceder al interior del local. Y todo ello sin que el autor o autores fueran advertidos por las patrullas policiales porque, sencillamente, no había presencia alguna por la zona, así que pudieron estar durante un tiempo forzando los accesos.
Cada uno de estos actos delictivos han sido analizados por los agentes adscritos a la Policía Científica para intentar cotejar si se trata de las mismas personas ante la coincidencia de huellas. En los distintos robos los ladrones se han apropiado de objetos pero también de dinero, ya que los responsables de los diferentes comercios afectados habían dejado recaudación en su interior.






