El caftán marroquí ya forma parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. El Comité del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco aprobó este miércoles la inscripción del caftán de Marruecos en su lista representativa, fruto de un intenso intercambio diplomático entre las delegaciones de Rabat y Argel, que se resolvió con la retirada de las enmiendas presentadas por Argelia.
El reconocimiento culmina un proceso que se vio marcado por una hora de tensión diplomática, en la que la amplia mayoría de países respaldó la posición marroquí y el dictamen técnico emitido por los evaluadores de la Unesco.
Un debate con trasfondo político
Durante la sesión, la delegación de Argelia intervino para cuestionar la validez del expediente presentado por Marruecos, alegando que el dosier había sufrido “modificaciones sustanciales” fuera de los plazos establecidos e incluía “más de 50 prendas” similares a las registradas previamente por su país.
El representante argelino sostuvo además que el caftán forma parte de un patrimonio regional compartido y no exclusivo de Marruecos, lo que reavivó las tensiones históricas entre ambos países, cuyas relaciones diplomáticas permanecen rotas desde 2021 por el conflicto del Sáhara Occidental.
Sin embargo, la secretaria de la Unesco, Fumiko Ohinata, aclaró que Marruecos presentó la documentación dentro del calendario reglamentario y recordó que el órgano evaluador recomendó la inscripción tras constatar el cumplimiento de los cinco criterios exigidos por la Convención.
Apoyo internacional a Marruecos
Delegaciones de Paraguay, España, Francia, Zambia y Haití defendieron el dictamen técnico y pidieron evitar la politización del debate. “El Comité debe centrarse en la dimensión cultural del patrimonio”, manifestó la representación haitiana al expresar su apoyo a la candidatura marroquí.
Por su parte, el embajador de Marruecos ante la Unesco, Samir Addahre, lamentó el tono del debate y señaló: “Este es un día triste porque los valores que nos reúnen aquí se están pisoteando con esta manera de impugnar nuestra candidatura. Siempre hemos luchado contra la politización, una lacra para esta Convención”.
Compromiso final y reconocimiento cultural
Finalmente, Argelia retiró sus objeciones tras acordar sustituir en el texto final la expresión “patrimonio compartido” por “patrimonio difundido”, una fórmula reconocida en las directrices de la Unesco para referirse a prácticas culturales extendidas en distintas regiones sin cuestionar la autoría de la candidatura.
Con la aprobación definitiva, el caftán marroquí queda reconocido como un elemento central de la vida ceremonial y social del país. Esta túnica larga y abierta, confeccionada en seda, brocados o tejidos locales, acompaña bodas, nacimientos, ritos de paso y celebraciones religiosas, y su elaboración implica a tejedores, bordadoras y artesanos especializados en el trabajo del hilo, los botones y el trenzado.
Un nuevo hito en el patrimonio inmaterial marroquí
Con esta incorporación, Marruecos amplía su lista de elementos culturales inscritos en la Unesco, que ya incluye la henna, el malhún, los saberes del cuscús, la tbourida y el espacio cultural de la plaza Jemaa el-Fna de Marrakech.
El reconocimiento internacional del caftán no solo refuerza su papel como símbolo de identidad y herencia artesanal, sino que también lo consolida como embajador del patrimonio marroquí ante el mundo, poniendo fin —al menos en el plano cultural— a un nuevo episodio de rivalidad diplomática con Argelia.






