Cuando dos partes quieren llegar a un acuerdo está muy claro que se puede llegar a un entendimiento. Eso es lo que le sucede a la Ciudad Autónoma de Ceuta y a la empresa concesionaria de la limpieza Trace. Tanto una como otra parte han manifestado por activa y por pasiva que quieren romper el contrato que les une desde hace seis años. Pues bien, el presidente Vivas tiene marcado en rojo dentro de las prioridades que aún le quedan al Gobierno hasta la celebración de las elecciones generales la necesidad de seguir adelante con el acuerdo plenario, donde una mayoría cualificada del pleno de la Asamblea se pronunció por la rescisión del contrato, a ser posible desde luego, de manera amistosa.
Es decir que no haya ningún tipo de problemas ni de perjuicios para el Ayuntamiento o para la misma concesionaria. Es un objetivo que se han marcado todos y donde aún se tienen que dar muchos pasos adelante. Uno de los que más se está retrasando es el informe que había solicitado la Ciudad Autónoma al Consejo de Estado, el máximo órgano consultivo por parte de las administraciones públicas y que debería haber estado aproximadamente para finales del mes de octubre. Sin embargo, los técnicos del Consejo de Estado han pedido más papeles y todavía tardará un poco. Si ese informe es favorable a las tesis que defienden unos y otros está claro que la puerta será más fácil de abrir, de lo contrario deben seguir buscando una solución que al final beneficiará a todos.






