Durante las últimas horas una supuesta denuncia en relación con la prisión de los Rosales obliga a analizar cuales han sido los cambios, bastante importantes, desde que la actual Dirección se hizo cargo de la responsabilidad del centro. En relación a esa denuncia, de la que se afirma no tener conocimiento, ya se pronunciarán los tribunales de Justicia. Y es de justicia reconocer la labor del equipo directivo, con su director a la cabeza, en la normalización de la vida interna. Que la prisión, a pesar de todas las dificultades, porque hace muchos años dejó de reunir las condiciones mínimas para ser considerado un centro moderno, han logrado multitud de logros, el primer de ellos, incardinar el centro en la ciudad, abrirlo a medios de comunicación, a asociaciones, a todos aquellos que tengan algo que decir y algo que ayudar. El entorno no les ayuda, pero lo han suplido con una imaginación que permite haber establecido un cordón entre los internos y el resto de la población de nuestra ciudad.





