Los presidentes de Ceuta y Melilla, Juan Vivas y Juan José Imbroda, se reunirán después de la celebración de las fiestas para poner en común los distintos avances a los que han llegado, desde el punto de vista técnico y político, en relación con los Menores Extranjeros No Acompañado (MENA). Es la certificación definitiva del encuentro que mantuvieron hace unas semanas después de las respectivas reuniones que ambos políticos tuvieron con el presidente del Gobierno.
Ceuta ya ha llegado a una conclusión definitiva que se centra en que la devolución de las competencias, que era una de las cuestiones en que se basó hace unos meses el Gobierno de Vivas, no es posible. De ahí que tanto Ceuta como Melilla van de la mano en la exigencia de un cambio en la legislación actual.
El presidente Vivas decía recientemente que el tema de los MENA es un fleco de la inmigración irregular general y que esta inmigración irregular es competencia de la Administración General del Estado, al igual que el propio control de las fronteras exteriores. Por ello, defiende que sería entendible que la Administración General del Estado también interviniera de alguna manera en la gestión de los MENA y no sólo desde el punto de vista económico. Ahora mismo, la aportación que realiza el Estado para el mantenimiento de los MENA no llega ni a una cuarta parte del coste global que para las administraciones autonómicas de Ceuta y Melilla tienen.
Tanto uno como el otro presidente siguen manteniendo que la mejor solución para estos menores es que regresen a sus puntos de origen, es decir, a Marruecos. Por tanto, habrá que ver hasta donde llegan las dos administraciones en la presentación de una fórmula jurídica para que se pueda variar la actual legislación.






