Algo muy grave debe estar pasando dentro de la coalición Caballas para que quien aspira a ser presidente de la Ciudad Autónoma, Mohamed Alí, se lance al ruedo sin calibrar unas acusaciones que ni se mantienen de pie, y que nada más empozoñan aún más una precampaña que está siendo verdaderamente asquerosa. Lanzarse gratuitamente sin pruebas, solamente con “nos han llegado informaciones” y sin documentación, ni nada, alertando de la posible comisión de un delito electoral son ganas de calentar el ambiente sin necesidad. De alguien que es ahora mismo el jefe de la oposción y que tiene unas aspiraciones determinada, porque para ello participa en política, se espera otra cosa. Al menos una acusación con pruebas concluyentes, no actuar ni tocar de oído. Y con esas pruebas se va uno al Juzgado. Lo demás es marear la perdiz, calumniar que algo queda y, a lo mejor, desviar las atenciones de otros problemas internos importantes.
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