Cuarenta voluntarios, la mitad de ellos en tierra, aportaron ayer su granito de arena por una Ceuta más limpia. Y lo hicieron participando en la I Gran Limpieza de Fondos Marinos, que en nuestra ciudad tuvo como escenario la playa de Santa Catalina, un lugar del que se extrajeron decenas de bolsas de basura. Hasta 163 kilos entre los residuos localizados bajo el agua y los que estaban en la zona litoral.
Una experiencia gratificante y satisfactoria, como la definió el presidente de la Federación de Actividades Subacuáticas de Ceuta, Juan Carlos Rivas, por el hecho de que se había contribuido a mejorar, aunque sea solo un poco, nuestro entorno. Y siempre hay un pero, en este caso, el poco eco que esta iniciativa, que se realizó simultáneamente en otros 16 puntos del litoral español, encontró en las administraciones locales, algo que lamentaron y mucho quienes participaron en esta actividad, que incluso tuvieron que proporcionarse a sí mismo las bolsas de basura y los guantes para recoger los residuos.
Y es una pena que realmente una actividad como la que se llevó a cabo ayer no hubiera tenido algo más de apoyo por parte sobre todo de la Ciudad. No lo es todo poner el logotipo de Servicios Turísticos en el cartel anunciador. Se hace necesario una contribución proactiva con la causa. Los voluntarios se quejaban incluso de que las bolsas de basura que llenaban y apilaban junto a la escalinata de la playa del cementerio siguieran allí horas después porque nadie había avisado para que fueran recogidas. Circunstancias como estas dan ejemplo de que si esta acción hubiera estado más apoyada, quizás en lugar de 163 kilos se habrían recogido muchos más.





