Por primera vez en 45 años los vecinos de Santiago apóstol se ponen el crespón negro para sacar al Patrón en señal de duelo por las víctimas. Sin procesión. Solo traslado
Sin procesión. Tan solo un traslado encabezado por Santiago Apóstol que llevaba un crespón negro. Sin banda de música. Como fondo, el rezo y las plegarias de los fieles y vecinos de la barriada de O’Donell, que ha decidido continuar la tradición pero sin fastos ni carácter festivo sino como homenaje a las víctimas del accidente ferroviario de Galicia la víspera del Patrón del país y de la barriada. “Es lo menos que podemos hacer. Estamos tristes y la decisión ha sido llevar a cabo la misa y el traslado sin más. Sin duda es el Día de Santiago más triste que recordamos”, apuntaba el presidente de la Asociación Vecinal Francisco Valero, que como cada año se vuelca con las fiestas con la procesión como guinda final.
Minutos antes de las 20:00 horas, varios voluntarios se afanaban en cubrir de flores los pies de la imagen y colocarle el crespón negro que también llevaban en sus brazos los vecinos que lo portaron a hombros. Una imagen que decidieron adquirir los vecinos hace ya casi medio siglo y para la que todos aportaron un dinero tal y como recuerda Pedro, uno de los más veteranos. Y al fondo de la Iglesia, el Coro de la Asociación de la Copla ‘Aires Caballas’ con Ana Mesa como directora.
No había mucha gente, pero los que estaban siguen con el convencimiento de “continuar con una tradición que no se va a perder”. Así lo ha explicado el vicepresidente de los vecinos Juan José Cubero. A su lado, la reina de las fiestas de la barriada, Ana Godoy y una treintena de personas orgullosas de su barrio y con ganas de llegar a la plazoleta de Manolo Suánez donde los vecinos que no se trasladaron hasta la Parroquia de Santa Teresa depositaron flores y besaron al santo. Hace una semana que se celebró la tradicional verbena con karaoke y Escala en Hi Fi, juegos infantiles y diversión para todos. La procesión el día de Santiago es como cada año “algo muy importante para nosotros y no dejaremos de celebrarlo pero nunca hemos dejado que se convierta en un traslado sencillo como muestra de condolencia”, apuntó Valero que quiso transmitir la conmoción de la barriada por la tragedia, la víspera de la celebración.
“Hay que meditar sobre la fragilidad del ser humano, la vida terrenal y la eterna”
Fue el padre Juan Carlos Martínez, adjunto a la Parroquia de Santa Teresa, el encargado de presidir la liturgia en la que quiso transmitir el pesar y el acompañamiento en el dolor a los familiares de las víctimas e invitó a reflexionar a los asistentes sobre la peregrinación “en la que todos nos encontramos en la vida terrenal”. Martínez recordó cómo el apóstol Santiago, que predicaba el Evangelio, fue degollado por Herodes. “Su sangre sirvió para el perdón de los pecados. Él cumplió su misión, es bueno meditar sobre nuestra vida aquí y la vida eterna y sobre la fragilidad del ser humano cuando sucede esto”. Invitó a los asistentes a rezar por el descanso de los fallecidos y el sosiego de sus familias.






