Tras la entrada masiva de marroquíes en Ceuta hay quien intenta hacer negocio. La Guardia Civil ha detenido a dos personas cuando intentaban pasar a inmigrantes a la Península.
Los agentes del Servicio Marítimo han interceptado esta tarde una embarcación pilotada por un varón que buscaba llevar a la Península a un grupo de marroquíes, entre ellos una mujer. En total eran 11 personas.
Pudieron abortar el trayecto para proceder al traslado a la base a todos los inmigrantes cuya travesía quedó abortada, así como el implicado en el pase.
Posteriormente, pudieron detener al piloto de una moto de agua en pleno pase de otros inmigrantes. Según fuentes oficiosas, al menos dos.
Todos los detenidos han sido trasladados a la base del Servicio Marítimo a donde también se llevaron las embarcaciones empleadas para la comisión del delito.
Dinero a cambio de pases, un negocio que se aprovecha de estas crisis
La entrada masiva de marroquíes ha alimentado el negocio de las mafias, individuos que esperan ganar dinero ofreciendo traslados clandestinos a los que han llegado. En mitad de esta auténtica locura, del control del mar y de la localización de personas, se ha logrado abortar estos delitos. Los implicados serán puestos a disposición judicial.
Al igual que sucediera en la crisis de mayo, se repite el mismo modo de actuación con estos dos casos que se han conocido.
Durante el día y la noche deambulan por Ceuta individuos que se están escondiendo en barriadas y zonas de monte, y que terminan en contacto con los pasadores, con quienes en el fondo se dedican al tráfico de personas.
La autoridad judicial determinará la resolución que adopta con los presuntos autores de la comisión de un delito que ahora repuntará ante la cantidad de personas que siguen sin control y aún no han retornado a Marruecos.





