Agentes de la Policía Local de servicio por la avenida de África detuvieron a los dos ocupantes de un coche al observar su actitud nerviosa. Ante sus preguntas, uno de los ocupantes manifestó haber ingerido 700 gramos de hachís. Los policías los trasladaron al Hospital Universitario y quedaron detenidos. Uno es rumano, el otro de Irak.






