El señor Mariano Rajoy ya es presidente del nuevo gobierno español, si bien, se encontrará con un país que atraviesa una difícil situación económica, la mayor de la Historia reciente, en donde hay que contar por un lado la crisis mundial, que comprende a muchos países de Europa, pero por otra, como decía Rosa Díez en el Congreso el pasado diecinueve de diciembre, debido a los continuos casos de corrupción, que han devastado a España, como nunca en nuestra Historia habíamos oído jamás. Y aunque no se quiera, sí existe una Europa de dos velocidades. Que se lo digan a los países de la antigua URSS. Y también ciudades de dos velocidades, pues me hablaba una joven que vive en Madrid, sobre el hambre que pasa una parte importante de la población y nos recuerda a tristes épocas pasadas del Madrid Goyesco. Por tanto, el caso Urdangarín que nos habla sobre el presunto enriquecimiento ilícito a partir de su Empres Noós, en el que se han visto innumerables irregularidades, crispa más que a nadie a los madrileños, pues conocen más comentarios sobre el Caso, que aquí no llegan, y como dicen algunos prestigiosos Diarios Nacionales, es una “vergüenza nacional”, y esto es lo que aprenden y practican muchos españoles: el trapicheo y la extorsión. Gentes sin prestigio alguno. Parece que viviéramos aún en la España de los privilegios para determinados grupos sociales. Y no les pasa nada. La España del Lazarillo. Por ello, el nuevo Presidente deberá trabajar mucho, incluso en sus propias filas, para no permitir semejante lacra que nos hunde en la miseria.
Para hacer frente a la crisis bancaria, paradojas del destino, ahí están Rusia, India y China, prestando dinero a Europa, ¿quién lo diría? Una crisis distinta a otras crisis económicas, que afecta a la Economía Real de la ciudadanía, que durará muchos años. Es en realidad producto de una sociedad sin valores, una sociedad fracasada, empobrecida por políticos mediocres, y como consecuencia de especuladores insaciables, ambiciosos, que si por su gusto hubiera sido, se habrían quedado con todo lo que pertenece a los españoles en su conjunto, ¡qué ansias!. Como siempre, pagaremos justos por pecadores. ¿Cómo es posible que los hijos vivan hoy peor que los padres? Una situación donde los padres viven “como arma de destrucción masiva”, la preocupación extraordinaria por la escasez de sus vástagos, y hacen esfuerzos económicos extraordinarios para no verlos padecer entre fatigas y penurias sin trabajo digno, decente, a la vista. Se ha establecido una profunda brecha y distancia entre los españoles de privilegios y los españolitos de a pie, que pasan frío, que se levantan al alba, que estudian y preparan oposiciones sin mucho aliento…Una España triste, desesperanzada. Como decía Ramón Jáuregui, si pagaran más los que más tienen, otro gallo nos cantaría. Una quimera.
El economista Joaquín Estefanía en su libro “La economía del miedo”, habla entre otras, de la Profunda Reforma Laboral que necesita este País, en orden a cumplir con el objetivo del déficit, y restablecer el crédito que hemos perdido. Se nos dice que debemos crecer por encima del dos por ciento del PIB, pero si no se crea empleo, nos hundiremos irremediablemente. José Antonio Ramírez, profesor de UNED, dice que “hay que mirar a los mercados, nuestra vida depende de ello”.
Observando al Planeta, leemos que Amnistía Internacional denuncia la situación de China en el Día Mundial de los Derechos Humanos. Una Riquísima China Capitalista en la que su clase trabajadora está atravesando una situación muy dura, tanto que al desmoronarse por no poder soportarlo más, se suicidan. Multitud de disidentes y deportados se instalan en Hong Kong, después de pasar por cárceles inhumanas. Muchos son perseguidos por las autoridades y tratados como espías al defender sus ideas y derechos. La alta política intenta deshacerse de ellos, por lo que deben ser muy cautelosos para no encontrarse con torturas o malos tratos al decir lo que piensan. La gente allí se parte el espinazo trabajando, siendo explotados durante catorce horas y no les da para traer el suficiente dinero a casa y alimentar a su familia. Se amordaza la libertad de expresión en una inmensa sociedad que inunda con sus productos a los mercados europeos, a costa de sangre de esclavitud. Y ahí estamos.
Esto me da pie para decir que a nivel local no podemos consentir que nadie acalle la escasa crítica existente. Es un derecho y un deber para aquellos que se encuentran capacitados, ejercer sus derechos. Y no olviden que los que no quieren la libertad de expresión, o toman veladas represalias, no son verdaderos demócratas, guardan rescoldos del pasado.
Si miramos a la otra Rica, a Rusia, en estos momentos parte del pueblo se agita en manifestaciones contra el actual presidente, al considerar un presunto fraude electoral, es asfixiante vivir una falta de derechos en sociedades del siglo XXI. Esta regresión en nuestros derechos produce una formal masacre de ideas. Esto lleva como consecuencia apaleamientos, trato infra humano, encarcelamientos…Se denuncia a los países islamistas, las mujeres no tienen derecho a nada más de lo que los hombres quieren según su voluntad. El integrismo avanza en Estados de esclavitud, que se produce ante el cinismo de Occidente. Se hace la vista gorda ante situaciones deleznables.
África se muere de hambre y sed; de falta de derecho alguno y de sida. América Latina sale en busca de comida, eludiendo la prostitución obligatoria y la indefensión femenina. En los países asiáticos, ejemplo India, se juega con la dualidad: sub-pobreza y marginalidad entre aquellos desheredados de la Tierra; y la compra de deuda pública europea.
Concluyo con el sentimiento de horror cuando en nuestra ciudad se observa la frivolidad de los políticos que sólo miren mejorarse a ellos y a sus familias, se enriquecen de forma fraudulenta, no miran por el bien común y la mejora social de todos los ciudadanos, especialmente de los más pobres. Se necesita ejercer una exhaustiva justicia social, procurando la formación y búsqueda ingeniosa de trabajos que solucionen el trágico problema del paro, pues aquí en Ceuta se ha convertido en una peligrosa situación de derroteros incalculables.
Un deseo de reflexión y mejora en todos los aspectos de la vida. Felicidad y Paz.





