Estamos entrando en nuestra ciudad en un camino peligroso. Quienes no quieren cerrar ya el caso de Carolina Pérez están haciendo un flaco favor a la convivencia en nuestra ciudad. Querer extrapolar una opinión desfavorable a la actitud de todo un Gobierno o de todo un partido como se está haciendo es fomentar un caldo de cultivo muy peligroso. Decir que hace falta claramente un pronunciamiento en contra del racismo es reconocer el racismo en nuestra ciudad. Y es generalizar cuando no es así. Aquí, en Ceuta hay que seguir apostando por la convivencia, por la cohesión social y huir de los partidos que defienden exclusivamente a un sector solo de la población ceutí. Todos estamos obligados a actuar con normalidad y nadie se esconde debajo de una mesa, porque actuar con cordura y mesura no es no dar la cara. Es necesario un llamamiento a la cordura para que no haya lamentaciones después.





